Donald Trump triunfó en Venezuela pero fracasó en Irán y eso ha reducido su figura.

Una pena porque, de esta forma, la cruel tiranía de los ayatolás continuará masacrando a los iraníes y encima se ha casi cerrado el Estrecho de Ormuz. 

Desde que se iniciará la guerra del Pérsico, los mercados financieros han oscilado a medida del precio del petróleo. Baja el precio del crudo y sube la bolsa, sube el precio del oro negro y baja el mercado de renta variable. 

Entre las subidas más resultonas figura la de la Bolsa de Madrid que mantiene el nivel de los 20.000 puntos sin esfuerzo y que incluso sube más que sus colegas europeos. En concreto, la sesión del miércoles terminó con un nuevo récord, con un IBEX que cerró en los 20.057 puntos.

Ahora bien, por encima de ese zigzagueo, se percibe una tendencia hacia la inversión en bolsa, tendencia que ningún acontecimiento puede frenar más allá de algunas sesiones. 

¿Y esto es bueno? Yo no lo veo así. La bolsa no deja de ser un casino pero, sobre todo, es especulación. Los españoles parecen deseosos de invertir en bolsa... que no de emprender un negocio y crear su propia nómina. Invertimos mucho en bolsa y en fondos pero emprendemos poco.

Esto no refleja mucho bueno.