Insisto: a pesar de los desastres, incluido entre ellos el elenco de pifias de un tal Pedro Sánchez, a España le salvará el ingenio popular.
Es curioso como la maquinaria propagandística del Sanchismo, sin duda la más engrasada de toda la democracia, consigue convencer a los españoles de que una cosa es que Juan Español calle para no darse un mal rato, y otra cosa es que se crea la gran milonga de que Marruecos es un aliado fiable de España. Esta conclusión resulta reconfortante.










