
Yolanda Díaz refleja el penúltimo gran fallo del Gobierno Sánchez en reputación e influencia internacional, volviendo a demostrar que España pinta cada vez menos fuera de nuestras fronteras, tristemente. Y es que ahora, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social se conforma con ser número dos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), algo que ha señalado a su entorno más cercano, según informa The Objective.
Recuerden que Moncloa anunció a bombo y platillo que la política comunista era la propuesta de España para dirigir el organismo de la ONU dedicado al trabajo a partir del otoño de 2027. Sin embargo, parece que Pedro Sánchez y compañía vendieron la piel del oso antes de cazarlo… Y es que el actual director general de la OIT, el togolés Gilbert F. Houngbo, que lleva en el cargo desde 2022, quiere continuar y parece que cuenta con los apoyos para lograrlo (entre otros, de los funcionarios africanos con derecho a voto y de EEUU).
Ahora, la política comunista (que a lo largo de su trayectoria ha pasado por PCE, IU, Unidas Podemos y Sumar) sigue dando por hecha su incorporación a la OIT, pero se conformaría con ser la número dos, o sea, la directora general adjunta (cargo que actualmente ejerce Celeste Drake). En cuestión de retribución no hay grandes diferencias entre el primer puesto de la OIT y el segundo, que ronda unos 250.000 euros anuales, entre salario, un complemento por el coste de vida en Ginebra (Suiza) y otros beneficios. Una patada hacia arriba muy onerosa para Díaz, cuyo sueldo actual es de 104.631 euros anuales. Eso sí, conviene recordar que ella misma señaló “no he elegido ser vicepresidenta, no me interesan los cargos”, en una entrevista en elDiario.es en abril de 2021. Pues para no interesarle los cargos… ahora aspira a formar parte del entorno multilateralista de Naciones Unidas, en concreto en el órgano dedicado al trabajo.
En cualquier caso, ese ascenso (si al final llega) no será inmediato. El plazo de presentación de candidaturas termina el día 31 y el 23 de septiembre habrá un evento para que los candidatos presenten sus propuestas. Tras esto, habrá audiencias privadas con los miembros del Consejo de Administración el 9 de noviembre, antes de la votación del día 16.
Claro que la patada hacia arriba de Díaz también repercute en los bolsillos de los contribuyentes. Por ahora, el Gobierno asignó 1,7 millones de euros a la OIT el pasado 7 de julio… y el 23 formalizó la postulación de Díaz a dirigir dicho organismo. ¿Casualidad? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen.
También hay que tener en cuenta las ‘credenciales’ de Díaz en materia laboral, pues el desempleo se mueve al alza en España. Además, mantiene el liderazgo en tasa de paro dentro de la OCDE y ahora es el segundo en la UE con un 10,8%, por lo que casi dobla la media comunitaria (5,9%).
Y por cierto, no olviden que Díaz se ha enfrentado al cantante Julio Iglesias, pero podría salir perjudicada: ahora este último la ha demandado, así como a Ignacio Escolar y a eldiario.es.












