El 97% de los españoles considera que la respuesta del Gobierno a la crisis de Ceuta fue claramente insuficiente y el 93% considera que Pedro Sánchez debería dimitir por la gestión de la crisis, según una encuesta que pudimos conocer la pasada semana.

Y es que, como vemos en los sondeos de voto, Ceuta puede ser el final de Sánchez: hasta seis encuestas apuntan a lo mismo.

Ayer jueves, vimos dos nuevos ejemplos. Ceuta, Mónica García, ministra de Sanidad acude a la Delegación del Gobierno, atiende a los medios y tiene que salir huyendo por una puerta trasera para evitar a los manifestantes ceutíes que se congregaron en el edificio. Entre gritos le mostraban su queja por el abandono de la gestión sanitaria, pero Moni prefería no escucharles y salir en un coche por otra puerta. Pero le salió mal, porque los manifestantes se dieron cuenta y alcanzaron el coche a gritos de "¡Fuera", "¡Sinvergüenza!" y "¡Dimisión!".

La huida de García recordó a la de sus compis ministros, Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, y Elma Saiz, ministra de Inclusión y Seguridad Social. Como les contamos en Hispanidad ambos fueron a la ciudad autónoma el pasado 2 de septiembre para acudir al acto por el Día de Ceuta, ambos fueron abucheados y tuvieron que coger la opción puerta de atrás.

Segundo ejemplo, Melilla, como protagonista, de nuevo, Elma Saiz, que estaba en la otra ciudad autónoma también para celebrar su Día. El acto fue en la Plaza de las Armas y los abucheos y gritos de "fuera, fuera" no tardaron en llegar, dirigidos a la portavoz del Gobierno.

Lo de Ceuta 'se hincha', y no hay quien lo pare: cuidado que Sánchez puede caer.