Esta misma mañana veíamos la euforia del Gobierno ante los datos de paro. El desempleo baja en 28.739 personas, el peor dato de junio, a lo que sumamos que el descenso es gracias a la hostelería y que los contratos siguen siendo precarios y temporales. 

Pese a la realidad de los datos, el Ejecutivo insiste en montar una fiesta, que ha sido aguada por Estados Unidos y por Eurostat. Empezamos por la tasa de paro en España: se sitúa en el 10,83% de la población activa, con un total de (2.708.600) desempleados, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre. 

Ahora nos vamos a los datos publicados por Estados Unidos: a las 15:00 horas de España, el mercado laboral generó 57.000 puestos de trabajo en junio, lo que hizo que el desempleo cayera hasta el 4,2%, una décima menos que en mayo. Lo que refleja el buen desempeño del mercado laboral que mantiene su tendencia estable en el rango estrecho del 4,2% al 4,5%, marcado desde el mes julio de 2025, según ha informado este jueves el Departamento de Trabajo.

Los mayores incrementos se registraron en los servicios profesionales y empresariales (+36.000), asistencia social (+25.000) y el sector sanitario (+22.000), mientras que en el ocio y la hostelería las contrataciones disminuyeron en 61.000.

Al tiempo, la oficina estadística de la Unión Europea también publicaba sus datos que reflejaban que, en mayo de 2026, la tasa de desempleo desestacionalizada de la zona del euro fue del 6,2%, estable con respecto a abril de 2026 y menor que el 6,3% de mayo de 2025. La tasa de desempleo de la UE fue del 5,9% en mayo de 2026, también estable con respecto a abril de 2026 y menor que el 6,0% de mayo de 2025. La propia Eurostat pone a España la medalla de plata de paro, con una tasa del 10,3%, solo superados por el 10,6% de Finlandia. 

Es decir, el Gobierno celebra el dato de la tasa de paro, cuando prácticamente duplica el indicador europeo y casi triplica el americano.