
El coordinador de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, casi siempre silente, ha pegado un grito a final de semana: pretende liquidar la coalición Sumar, -cinco ministros-, y formar otra unión de las izquierdas, sin rechazar a Podemos, porque la casi-coalición Izquierda Unida-Sumar-Podemos ha dado buen resultado en Extremadura.
Y esta nueva vuelta de tuerca, ¿para qué? Pues está muy claro: para destronar a la máxima responsable de suma, la vicepresidenta Yolanda Díaz.
Maíllo está convencido de que Yolanda Díaz ya no vende. Naturalmente, Ione Belarra e Irene montero, que han sumido a Podemos en la insignificancia, se frotan las manos.










