En este Martes de Pascua, el ‘Diario de la corrupción sanchista’ que afecta no sólo a miembros y exmiembros del Gobierno de Pedro Sánchez, sino también de su partido y hasta de su entorno familiar, continúa avanzando. Eso sí, lo hace en sede judicial, al comenzar el juicio de la primera de las cuatro piezas del caso Koldo en el Tribunal Supremo. En concreto, la pieza sobre las mascarillas con tres acusados en el banquillo: el ex secretario de Organización del PSOE y exministro, José Luis Ábalos; su exasesor, Koldo García; y el empresario y comisionista Víctor de Aldama. Se les acusa de presuntos delitos de organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos y uso de información privilegiada en la compra de material sanitario durante la pandemia de Covid-19. El juicio ha empezado con muchas declaraciones como testigos, claro que Pedro Sánchez no estará contento con la del hermano de Koldo, Joseba García, porque ha admitido que fue dos veces a Ferraz (donde está la sede del PSOE) a recoger sobres con dinero… y ya saben que también se está investigando la presunta financiación irregular del partido.

Joseba García ha reconocido esto en el TS y también ha subrayado: “Jamás he abierto un sobre”. Asimismo, ha señalado que viajó a República Dominicana y recogió un sobre con documentación como favor a Víctor de Aldama. También ha reconocido que trabajó con Jésica Rodríguez en Ineco y que incluso le hizo “favores” a la exnovia de Ábalos a título personal: le pagó dos mensualidades del alquiler. Una generosidad a título personal que también tuvo con el exministro, a quien le dio 12.000 euros para su divorcio. Además, ha declarado que se reunió ocho veces en siete meses con Aldama “para comprar un Volkswagen”. Por su parte, la propia Jésica ha reconocido los pagos que le hizo Ábalos incluso después de dejar de ser pareja porque “se sentía culpable” y ha descrito a Koldo García como “la sombra de Jose”.

Víctor Ábalos, el hijo mayor del exministro, ha negado el uso de lenguaje en clave, refiriendo que cuando hablaban de “café” en aplicaciones de mensajería aludían a que “me encargaban café de mis viajes a Colombia”. También ha negado ser el testaferro de su padre: “Yo no tengo dinero de nadie ni soy custodio de nadie”.

Por su parte, Francina Armengol, actual presidenta del Congreso de los Diputados y antes presidenta de las islas Baleares, a través de un escrito, ha señalado que se enteró “por los medios” que contrató a Aldama y del precio de 3,7 millones de euros por el que se compraron las mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión. El hoy ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, y anteriormente presidente de las islas Canarias, Ángel Víctor Torres, en su declaración por escrito, ha admitido que “siguió” la contratación a la empresa de la trama (Soluciones de Gestión), tras las quejas de Koldo. Torres ha apuntado que no dio “ninguna orden ni formalice ninguna resolución a favor” y que su intervención se limitó a “verificar compromisos pendientes de cumplimiento” por parte de la administración insular (la cual encargó a la citada empresa el suministro de cinco millones de mascarillas, a cambio de 12,3 millones de euros de fondos públicos).

A pocas horas del arranque del juicio por el caso mascarillas, Koldo García ha llamado al programa ‘La mirada crítica’, de Telecinco, desde la cárcel de Soto del Real para apuntar que estaba tranquilo, pese a la situación complicado, y anunciaba: “Vamos a demostrar las cosas, pero de verdad. No las fantasías que puedan decir ciertos...”. Al mismo tiempo, se ha mostrado crítico con Víctor de Aldama, diciendo que “es tonto, es tonto. En lo único que ha dicho a verdad es que ha estafado no sé cuantos millones a los españoles para vivir a costa de todos los españoles. A mí no me ha dado jamás nada, y no hay ninguna prueba que lo demuestre. Por eso tenemos que dejar que la justicia actúe. Y vamos a demostrar que somos totalmente inocentes”. Además, tras más de cuatro meses en prisión provisional, el exasesor del exministro Ábalos ha comentado con otros presos y funcionarios sus impresiones antes de acudir al Supremo e incluso les ha llegado a decir “vais a flipar con mis pruebas”, según han señalado fuentes penitenciarias a ABC. 

Conviene recordar que la Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de cárcel y una multa de más de 3,9 millones de euros para Ábalos. En el caso de Koldo García, le pena solicitada es de 19,5 años y la multa también asciende a más de 3,9 millones de euros. También les reclama una indemnización de 34.477,86 euros de forma subsidiaria para Ineco y 9.500,54 euros para Tragsatec, las dos empresas públicas en las que, supuestamente, la trama enchufó a Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos. Además, para Aldama, el ministerio público pide siete años de cárcel al estar colaborando con la Justicia. 

En paralelo, la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, ha anunciado que la comisión de investigación sobre el caso Koldon ha citado la comparecencia de Francisca Muñoz, esposa del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, para el próximo 16 de abril, después de que no pudiera acudir esta semana por motivos de “salud”.