Consejo de Ministros del martes 19 de mayo. Insisto: este Gobierno no gobierna, opina y reparte limosnas con el dinero de los demás. Salen a escena la portavoz, cada día más portavoz, Elma Saiz, acompañada de Ernesto Urtasun, titular de Cultura y de Diana Morant, 'Diana la Marciana', una mujer que vive enamorada de la evidencia científica. Ambos vienen dispuestos a vendernos derechos políticos, es decir, subvenciones publicas pagadas con el dinero de los demás. 

Pero el homrbe del día es José Luis Rodríguez Zapatero. Recuerden: fue ZP quien devolvió a España al guerracivilismo de 1936. Sánchez sólo es su discípulo, eso sí, corregido y aumentado: las barbaridades de Pedro superan con mucho a las de José Luis, pero ambos beben del mismo tronco y el decano de la facultad es ZP.

Y así, nada más conocerse la imputación de Zapatero en el caso Plus Ultra, Sánchez se apresuró a ordenar a los suyos cerrar filas con ZP. Y vaya si le han obedecido.

Las "tecnologías profundas" de Diana 'la marciana'. A la invención por la subvención... y antes de que se sepa si sirven para algo: todo un regalo para estafadores. Hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad

Elma Saiz, ministra portavoz, ataviada con pendientes de Channel -por encima de los 1.000 euros-, canta las excelencias del expresidente. Esto es hermoso, muy hermoso. Incluso da a entender que las imputaciones dictadas contra ZP son falsas porque provienen de la extrema derecha. Hombre, en su origen remoto puede, pero ahora es la Fiscalía anti-corrupción la que ha hecho buenos a los ultras y acusa a ZP de tráfico de influencias e incluso de blanqueo  de dinero. 

Vamos con las subvenciones. El titular de cultura, Ernesto Urtasun renueva la subvención para que los ancianos acudan al cine por dos euros y para que los jóvenes que cumplen 18 años, justo cuando votan, reciban el bono cultural de 400 euros. Ambas cosas, no necesito decírselo, dos éxitos sin precedentes. 

 

 

Medida de cultura: Real Decreto de subvenciones a salas de cine para que los mayores de 65 años acudan a ver pelis a 2 euros una vez a la semana. Urtasun está feliz con su éxito de cine senior. Asegura que supuso el 33% de los ingresos por entradas en las salas de exhibición. Pues claro campeón: y si en lugar de 8 euros (la entrada normal está en 10 euros) hubieses pagado 10 euros por ancianito el éxito aún sería mayor. Por cierto, ¿te das cuenta Ernesto de que estás subvencionando, no al buen ancianito sino al malvado empresario?

Luego el bono cultural joven, otra limosna, otro éxito, pero una vez de por vida: 400 euros al joven que cumple 18 años. Cuando cumpla 19 no, que ya es demasiado culto. 

Naturalmente no hablamos de cultura, sino cultureta: conciertos de rock y cosas así. Bueno, incluso se pueden comprar varios libros. Pero son 400 euros cuando cumplen los 18 y puedes votar... y nunca más, que salen muy caros. 

Urtasun asegura que es otro éxito: 366.000 jóvenes lo utilizaron. Claro y si dieras 500 euros en lugar de 400 aún lo utilizarían más. ¿Y qué? Es más, Urtasun aborda otra novedad: ya no sólo servirán esos 400 euros para consumir cultura sino para crear cultura, para que los jóvenes -otra fermosura- 'protagonicen' la cultura. Ejemplo: los 400 euros ya no sólo servirán para escuchar un concierto sino para comprarse una guitarra. Creatividad, que le dicen.

El ministro Ernesto Urtasun considera un éxito la cantidad de ancianos que han ido al cine gracias a sus subvenciones públicas y los muchos jóvenes que han utilizado los 400 euros del bono cultural: ¡qué cosas!

Pero lo mejor ha sido lo de Diana Morant, Diana la Marciana, estratega nacional de 'tecnologías profundas'. O sea, más subvenciones con cargo al presupuesto.

 

 

Y esto es bello e instructivo porque, en puridad, las 'deep tech' no son otra cosa que las tecnologías que aún no ha llegado o aún no se ha consolidado. Por ejemplo, para la señorita Morant, Internet fue una tecnología profunda hasta que se popularizó, así como las tecnologías cuántica, la biotecnología, robotización... "anhelos científicos" les llama doña Diana Morant.

¡Ah! y las tecnologías profundas comenzaron con Pedro Sánchez, hace justamente ocho años, mismamente cuando él llegó a La Moncloa. Antes, con la derechona, no teníamos ni idea, ni de estas tecnologías ni de nada de nada. Se dejaba todo en manos de los inventores y del mercado. Y claro, eso no puede ser. 

Es más, asegura Diana, que si consiguiéramos, como tecnología profunda y eso, extraer la energía de las estrellas, energía limpia, naturalmente, tendríamos solucionados, todos nuestros problemas energéticos del mundo mundial, en su totalidad manifiesta. Muy bueno, Diana: estás hablando de la energía de fusión nuclear que el progresismo verde, o sea tú misma, Diana, os habéis encargado de paralizar hace ya medio siglo. ¿No es hermoso?

Y todo ello nacido del sistema público -ojo, público- de la ciencia, de las universidades estatales. Y mira tú: resulta que todas las nuevas tecnologías, las profundas especialmente, nos llegan de Estados Unidos... de empresas y universidades privadas. 

Si Ernesto y Diana han llegado a ministros, yo me pido presidente.

Resultados del PSOE del domingo en Andalucía: son malos, sí, pero María Jesús Montero ya es líder de la oposición y no se vuelve a Madrid, como aseguraban algunos malpensados. Oiga, ¿y permanecerá cuatro años en el Parlamento andaluz? Hombre, tampoco hay que exagerar.