Hablábamos la pasada semana de la decisión del Tribunal Constitucional de dar el primer paso para amnistiar, también, el delito de malversación, es decir, robar dinero público, es decir, dinero de los contribuyentes. Pues bien, además de avalar esa barbaridad, este lunes, el presidente del Constitucional, Cándido Conde-Pumpido se ha puesto chulo y ha acusado a los magistrados del Tribunal Supremo de hacer una interpretación de la Ley de Amnistía “contraria al espíritu y finalidad de la Ley”.
Así las cosas, Pumpido ha propuesto una nueva resolución en la que se declare “amnistiado el delito de malversación de caudales públicos”, es decir, el robo del dinero de los contribuyentes, como hemos señalado antes. En este caso, el Tribunal de Cuentas estimó los gastos del procés en unos 5,4 millones de euros. Dinero de los contribuyentes que no tendrán que devolver.
A más a más, el presidente del TC en funciones -tendría que haber dejado su cargo en diciembre de 2025- ha solicitado que se tome en consideración “el carácter preferente y urgente” de la Ley de Amnistía.