Menos de 24 horas quedan para que se celebre el Consejo de Ministros y el Gobierno aún no tiene Decreto definido. El texto continúa negociándose con los grupos parlamentarios y podría experimentar cambios hasta prácticamente el último momento. Por un lado el PSOE, intentando agradar a los más reacios: PNV Y ERC, y por otro los que más exigen a los socialistas: Sumar, Podemos, Junts y Bildu.
Hay medidas que plantea el Gobierno en las que el acuerdo es unánime y otras que levantan ampollas. Desde Moncloa plantean reducir el IVA asociado a la construcción de vivienda protegida, siempre que esta mantenga de manera permanente su condición de vivienda protegida. El planteamiento pasa por garantizar que las viviendas protegidas financiadas con fondos públicos mantengan esa condición de manera permanente.
El decreto también plantea ayudas para la adquisición de la primera vivienda. Además, otro de los puntos que estará presente en el decreto es la regulación del alquiler de temporada e incrementar el IVA aplicado a los pisos turísticos.
Los puntos donde no se ponen de acuerdo precisamente son los que reivindican desde el Sindicato de Inquilinas, que son los cabecillas. Para el Sindicato, que no es sindicato, es imprescindible la prohibición a los fondos de la compra especulativa de vivienda. Además, no quieren que se incluyan las bonificaciones fiscales para los propietarios que rebajen el precio de sus alquileres. Esta medida es una de las líneas rojas de ERC.
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, ha rechazado que el decreto de vivienda incluya las bonificaciones, y ha insistido en que lo importante es que 'el decreto Maricarmen' se apruebe "íntegramente" como ellos quieren, claro está. Asimismo, ha defendido que el Decreto debe contener los contratos indefinidos, la congelación de precios y el fin de los desahucios, es decir, la legalización de la okupación: "Hay fuerzas suficientes en la izquierda parlamentaria para se saque adelante".
Del Río ha indicado que si este martes no se aprueba el decreto, querrá decir que el Gobierno "que se dice progresista" legisla "a favor de los buitres".
El Sindicato lo ha dejado claro, de una manera muy democrática: o se hace lo que ellos dicen o la acampada sigue sin fecha de fin y montan una huelga general.