
El pasado 30 de julio se produjo la invasión marroquí de Ceuta, cuando 73.000 personas procedentes de Marruecos entraron en la ciudad autónoma española, que tiene 83.000 habitantes, según cifras dadas a conocer por su presidente, el pepero Juan Jesús Vivas.
A este último le ha visitado este lunes el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, quien en declaraciones a los medios ha señalado que se va a "priorizar el reagrupamiento familiar" para los menas -que estima en unos 1.400, mientras que las asociaciones vecinales hablan de 4.820- que se encuentran en Ceuta, es decir, devolverlos a Marruecos. "Para ello hay que hacer un proceso que no es fácil, pero que tiene que ser el prioritario con el gobierno de Marruecos, también con los menores, con su familia, para que pueda darse ese reagrupamiento familiar". "No es sencillo porque depende de la voluntad del país, de donde son originarios esos menores, también de los propios menores, del asesoramiento jurídico que ese menor tenga y de la familia, porque tiene que ir a un lugar determinado donde tenga una familia. Que puede ser en el país de origen o en otros lugares de nuestro país", ha reconocido Torres.
En otras palabras, no piensa devolverlos. Si realmente quisiera hacerlo, retornaría a los menores a Marruecos, que es el país que debe hacerse cargo de ellos y devolverlos a sus familias. Y en caso de que no las encuentren o no estén en condiciones de cuidarlos, la tutela debe ser de Marruecos. En ningún caso de España. Y si para lograr esto, que es de sentido común, hay que modificar la legislación, se modifica y punto.
Torres ha vendido que "la normalidad de las calles de Ceuta sí se ha alcanzado ya". Pero es mentira. Que se lo pregunten a los miles de ceutíes que se manifestaron el domingo. Además, basta observar las imágenes de televisión o las redes sociales para comprobar que la situación está muy lejos de la normalidad.
También hoy, el Senado ha convocado oficialmente a los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska; Defensa, Margarita Robles; y Exteriores, José Manuel Albares, para comparecer en sus respectivas comisiones y dar explicaciones sobre la invasión de Ceuta, que ha generado un problema de seguridad, político y logístico de primer orden en la ciudad autónoma española, Pedro Sánchez se fue de vacaciones a La Mareta (Lanzarote), para asombro de los españoles y de los medios internacionales.
En concreto, la Comisión de Interior tendrá lugar este miércoles 12 de agosto en la que comparecerá Grande-Marlaska. Al día siguiente, 13 de agosto, se desarrollará la comparecencia de Robles. Y el lunes 17 de agosto se celebrará la Comisión de Asuntos Exteriores, con la asistencia de Albares.
En ese contexto, ayer domingo se produjo una manifestación de miles de ceutíes que se echaron a las calles para exigir al Gobierno de Pedro Sánchez que reaccione ante la crítica situación tras la invasión marroquí del pasado 30 de julio: “Basta ya. Ceuta no se rinde”, "Sánchez dimisión", clamaron los manifestantes.
Y es que, según Vivas, todavía hay entre 3.000 y 6.000 inmigrantes ilegales en la ciudad, de los que la invadieron el pasado 30 de julio, que están creando, como decimos, problemas de seguridad e insalubridad en la ciudad española.
Hasta el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, reconoce: "Estamos lejos de la normalidad". En esa anormalidad encaja la peligrosa presencia de yihadistas en Ceuta, que han llegado aprovechando la invasión. Hasta el punto de que hay varios países que se han ofrecido para identificar en Ceuta a yihadistas no fichados en España...
Este lunes, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda (PP), en la COPE, se ha solidarizado con su colega de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y ha criticado duramente a Pedro Sánchez, de quien considera que «no está habilitado para estar» en su cargo «cuando no sabe defender su frontera ni a sus compatriotas» tras la «invasión pura y dura de la soberanía nacional» en Ceuta. También le ha reprochado que se encuentre de vacaciones en La Mareta (Lanzarote), «con lo que está pasando y lo que ha pasado en Ceuta», y lo ha calificado de «una lección de frivolidad e irresponsabilidad al máximo». «Tenía que haber tomado ya medidas para ponerse serio con Marruecos». En su opinión, se ha mandado «un mensaje pavoroso, desolador y totalmente desmoralizante».
Pero el Gobierno Sánchez prefiere enfrentarse a Italia y a Giorgia Meloni, en lugar de a Marruecos y Mohamed VI.













