Otro ejemplo más de lo que en Hispanidad hemos calificado como la estafa de los menas. Un inmigrante ilegal dice tener 16 años. Una prueba da 18 y otra 17,7. Se aplica la edad más favorable y queda como MENA. Al cumplir 18 puede acceder a pisos de emancipación, ayudas, formación, empleo y otras prestaciones públicas del Gobierno de Canarias.
Canario Today explica que esto no es un caso aislado. Muchísimos adultos son considerados menores y se aprovechan del sistema, incluso siguiendo consejos de abogados y ONGs.