El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha comparecido este jueves en la Comisión de Exteriores del Congreso, donde se ha referido al acuerdo alcanzado por la Unión Europea y Reino Unido sobre Gibraltar. Un acuerdo vergonzoso que, como adelantó Hispanidad, supone renunciar a la soberanía española sobre el Peñón, renuncia concretada en la desaparición de la verja.
A juicio del embustero Albares, este acuerdo "blinda" las posiciones españolas sobre la soberanía de la Roca, ante la que "no hay cesión alguna", más bien "todo lo contrario". "Nunca renunciaremos a nuestras posiciones".
"El último elemento pendiente de la nueva relación Unión Europea-Reino Unido tras el Brexit es un enorme salto adelante en términos de estabilidad y de prosperidad en la vida de 300.000 andaluces del campo de Gibraltar y también una nueva etapa en la relación entre España y el Reino Unido", ha señalado.
Albares ha destacado que "la caída de la verja es requisito para la plena entrada en vigor del resto de disposiciones del acuerdo": "Este hito es importante por su carácter simbólico, pero aún lo es más porque permite alcanzar uno de los objetivos fundamentales del acuerdo, la libertad de circulación de personas y de mercancías. Un objetivo que durante demasiado tiempo ha sido una demanda de los españoles del campo de Gibraltar que se traducirá en una mejora de la calidad de vida, en aquello que más les afecta, en su día a día y en su trabajo cotidiano".
"Con la desaparición de la verja por primera vez, las personas y las mercancías que entren y salgan de Gibraltar pasan a ser controladas por las autoridades españolas". "Los controles Schengen de las personas que entran a Gibraltar por el puerto y el aeropuerto se realizan por parte de la Policía Nacional Española, garantizando así la integridad de la zona Schengen y las mercancías los serán en los puestos aduaneros españoles designados en el acuerdo", ha añadido el ministro.
"El acuerdo regula la igualdad de condiciones en el comercio, incluyendo un sólido marco para garantizar una competencia abierta y leal y para contribuir al desarrollo sostenible, manteniendo como punto de referencia las normas de la Unión Europea y las normas internacionales aplicadas en la Unión Europea y estableciendo un mecanismo para garantizar el cumplimiento de estos compromisos", ha proseguido.
Además, el canciller español ha apuntado que "el acuerdo obliga a Gibraltar a implantar por primera vez un impuesto indirecto general, así como impuestos especiales para los hidrocarburos, el tabaco y el alcohol, para las mercancías sujetas a los mismos en virtud del derecho de la Unión Europea". Ha subrayado la puesta en marcha de un órgano consultivo independiente "para analizar la evolución de los precios y las ventas en la región para determinar si la diferencia de fiscalidad provoca en algún momento distorsiones significativas al comercio y corregirlos".
"La responsabilidad de España para velar por la integridad del acervo Schengen y de la Unión aduanera también se extiende al personal de la base y a los bienes que entren o salgan de ella; por lo tanto deberán identificarse ante las autoridades españolas. Es la primera vez en la historia que España tendrá esa información sobre lo que entra y sale en la base", ha insistido.
El texto también contempla posibles medidas adicionales, como el restablecimiento temporal de los controles fronterizos "por motivos graves de orden público, de salud pública, de seguridad interior".
Según Albares, además, se crea un mecanismo bilateral que obligará por primera vez a las partes a consultarse sobre el impacto ambiental transfronterizo de cualquier proyecto, "lo que incluye específicamente rellenos y vertidos".
Asimismo, se "establece un alto nivel de protección para los trabajadores transfronterizos" e "incluye todas las disposiciones necesarias en materia de seguridad social" sin "discriminación". "Se pone fin con ello a una situación de descoordinación entre los sistemas españoles y gibraltareño que generaba graves perjuicios, como las dificultades para acceder a bajas médicas y para cobrar pensiones", ha añadido.
En otras palabras, España cede Gibraltar al Reino Unido. Albares se ha rendido ante los ingleses y ha engañado a los españoles. En esta línea se manifestó el miércoles el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce: "Lejos de equiparar ambos territorios, continúa dando ventajas a la colonia británica que, gracias al tratado, el trozo de territorio que une La Línea con Gibraltar y que nunca fue cedido, ha sido entregado de manera gratuita e incomprensible".
Respecto a la guerra de Irán, Albares ha criticado la "fuerza bruta y arbitrariedad". "Estamos ante el mayor ataque a la civilización". "Esto hay que tenerlo presente en cualquier diagnóstico. No estamos en el cambio de un régimen a otro. No se está decidiendo eso en ningún sitio. Se decide si queremos la paz o el caos. La ley o el abuso".
"En este país también hay profetas de la guerra y la violencia, nos piden volver atrás, volver a los valores del momento más tenebroso. Volver a los momentos a los que dijimos que no volveríamos", ha asegurado.
Y ha insistido en que el Gobierno no aprueba una guerra "contraria al derecho internacional sobre la que no hemos sido ni informados ni consultados".
El ministro de Exteriores también ha anunciado que España reabrirá su embajada en Teherán para sumarse al "esfuerzo por la paz".
Por cierto que EEUU está evaluando retirar algunas bases de España o Alemania como castigo por no haberle apoyado en la guerra contra Irán. Pero sobre esto no se ha pronunciado hoy Albares.











