
Desde Adif se ha reconocido que actualmente hay una “crisis de fiabilidad y confianza”, cuando ya han pasado cuatro meses desde el accidente de Adamuz que dejó 46 muertos y heridos con miedos y secuelas, y están a punto de cumplirse cuatro meses de la muerte de un maquinista al caerle un muro en Gelida. Así lo ha señalado el presidente del gestor público ferroviario, Luis Pedro Marco de la Peña, en una jornada ferroviaria organizada por el Economista, pero a principios del pasado marzo decía que “la red ferroviaria es segura”. Parece que el tren no vive “el mejor momento de su historia”, como presume el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, sino que más bien se trata de una historia de caos inmenso.
El presidente de Adif ha reconocido que hay “problemas que solucionar”, pero ha llamado a combatir la “crisis de fiabilidad y confianza”, así como “el relato del catastrofismo con datos empíricos y realidades técnicas documentadas”. Parte de ese combate es la reorganización interna del gestor ferroviario, así como el nuevo convenio de financiación para los próximos cinco años que está terminando de negociar con el Ministerio de Hacienda. Dicho convenio recoge “una senda real y comprometida de reducción de la deuda” de la filial Adif Alta Velocidad “por primera vez en la historia”, según ha explicado Luis Pedro Marco de la Peña, que también preside dicha filial y cuya supera los 21.000 millones de euros.
Asimismo, se apuesta por ejecutar los más de 6.000 millones de inversión dentro del plan de transformación y resiliencia. Entre otros aspectos, se invertirá en la mejora y modernización de la red convencional, el desarrollo de nuevas líneas y la mejora de las conexiones del tráfico de mercancías; y sobre la seguridad integral de los usuarios, se ha cerrado un acuerdo sindical con los representantes de los trabajadores y el personal técnico de mantenimiento para aumentar un 12% sus dotaciones.
En paralelo, hace unos días, se han aprobado 136 solicitudes de indemnizaciones a víctimas y familiares de fallecidos en el accidente ferroviario de Adamuz. De estas 136, 18 ya han sido abonadas y 118 están aprobadas provisionalmente -72 corresponden a familiares de fallecidos y 46 a heridos-, pendiente de que finalice el plazo de diez días otorgado a los solicitantes para que presenten alegaciones, después, se resolverán y se procederá al pago.
Con motivo de los cuatro meses de la tragedia, la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz ha difundido un vídeo en el que refleja las consecuencias físicas y psicológicas que tantas personas aún padecen, entre ellas, sus miedos cuando viajan en tren.
En la misma jornada ferroviaria en la que ha participado el presidente de Adif, también lo ha hecho Ignacio Barrón, presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), quien ha apostado por “evolucionar” en los modelos predictivos ante problemas como las detecciones de carril roto y ha reclamado más “colaboración” entre todos los actores del sistema ferroviario español. “Ahora mismo tenemos un tema en el que no quiero entrar en mucho detalle, pero es el de los circuitos de vía y las detecciones de carril roto, y no lo digo solamente por lo que estáis pensando todos”, ha señalado. Además, se ha mostrado a favor de desarrollar nuevos sistemas y “siempre hay estar atentos” porque es fundamental “estar preparados para un mantenimiento predictivo” y no solo reactivo.












