
Pedro Sánchez ha vuelto a ser un poco gafe, pero esta vez en China. Y es que durante su viaje se ha incendiado un aparcamiento del fabricante chino de coches eléctricos e híbridos enchufablese BYD en la ciudad de Shenzhen.
El presidente del Gobierno ha viajado por cuarta vez al gigante asiático, ha sido la primera vez que se ha llevado a su imputada esposa, Begoña Gómez. Allí se ha visto la penúltima muestra de su ‘buen tino’ empresarial con el incendio de BYD y se suma a una lista que no ha parado de crecer en los últimos años, de la que forman parte, entre otros: Airbus, Ryanair, Nissan, Ford, Cummins y Volkswagen.
Y centrándonos en el automóvil, recuerden que hace unos meses Sánchez apuntó que en España “tenemos que pisar el acelerador del coche eléctrico” y dio nuevas ayudas, pero olvidó que este tipo de vehículos aún representa una cuota mínima del mercado total y que también tienen problemas: por ejemplo, unos incendios que son difíciles de apagar o la falta de reciclaje de sus baterías. Y como presume de ser muy ‘climático’, considera “un error histórico de Europa” que se abra a prorrogar el vehículo de combustión más allá de 2035.
Eso sí, él prefiere viajar en Falcon..., pese a que aumenta las emisiones de CO2.
🇨🇳 | URGENTE: Un incendio arrasa un aparcamiento en las instalaciones del gigante chino de vehículos eléctricos BYD en Shenzhen. pic.twitter.com/yGmnzKncAZ
— Visegrád24 (ES) (@visegrad24es) April 14, 2026










