Los resultados, no obstante, no fueron bien acogidos por el mercado y la cotización de Zegona, cuyo único activo es Vodafone España, caía más de un 1% en la bolsa de Londres. Eso sí, desde enero, las acciones del fondo se han revalorizado algo más de un 30%. La capitalización de Zegona ronda actualmente los 3.975 millones de libras (unos 4.600 millones de euros).
El caso es que Vodafone España se está recuperando poco a poco. Así lo dicen los resultados de su último ejercicio fiscal, cerrado el 31 de marzo, publicados este martes. Los ingresos fueron de menos a más y lograron terminar el ejercicio al mismo nivel que en el ejercicio anterior, en 3.628 millones de euros. Mismos ingresos aunque con más clientes: 29.000 altas netas de banda ancha y 128.000 líneas. Sólo en el cuarto trimestre, la compañía registró más de 30.000 altas netas de contrato móvil.
En definitiva, la compañía que dirige José Miguel García ha ganado en rentabilidad, con un Ebitdal de 1.341 millones de euros, un 7% más, y un margen sobre ingresos del 37%, frente al 34% del ejercicio anterior. Otro indicador importante, el flujo de caja, cerró el año fiscal en 763 millones de euros, un 22% más que el año anterior.
La deuda, uno de los puntos más delicados de la compañía, se redujo un 13% -la deuda financiera neta-, hasta los 3.214 millones de euros, lo que sitúa el ratio de apalancamiento en 2,4 veces Ebitdal, frente al anterior 2,9 veces.
Vodafone España se está recuperando poco a poco y eso atrae, no sólo a los inversores, sino a otras compañías que buscan acuerdos, como ha hecho Iberdrola recientemente y les contamos en Hispanidad.
Ahora bien, ¿qué hacemos si Telefónica no nos compra?










