Sólo es un aparcamiento, como tantos otros, de un supermercado en Madrid. Pero resulta muy significativo.
Está lleno, sólo hay tres plazas vacías, las tres para cargadores de coche eléctrico. Sólo que no hay ningún coche eléctrico.
El coche eléctrico tiene sus pros y sus contras. Pero sobre todo, debe adecuarse a la libertad de consumidor no a la imposición del sector público ni a la del sector privado.










