El caradura del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, uno de nuestros peores ciudadanos acaba de quitarse de en medio la seguridad de la Vuelta Ciclista a España. 

Como se sabe, los manifestaciones por una Palestina libre y contra Israel están provocando altercados... porque no toleran que un equipo israelí participe en la prueba.

Pues bien, como jefe de la policía, Marlaska debería estar preocupado, exclusivamente por el orden público y porque una prueba deportiva se desarrolle sin incidentes y para mayor disfrute de los aficionados. 

Marlaska, además de defender a los que provocan incidentes "derecho absolutamente legítimo y diría que en estos momentos necesario" cualquier decisión que puede tomarse corresponde a la dirección de la misma".

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