
Toda la emigración es mala porque nadie se marcha de allí donde tiene a su familia y sus amigos, sus raíces, si no es por obligación
Día del Migrante. Me encanta cómo lo explica Fundación Madrina que por cierto, atiende a muchos emigrantes que llegan a España con lo puesto, a los legales y a los ilegales.
¿Esto signfiica que no hay que detener la inmigración ilegal? No, por supuesto que hay que detenerla. ¿O sea, que hay una emigración buena y otra mala, la legal y la ilegal? No, toda la emigración es mala porque nadie se marcha de allí donde tiene a su familia y sus amigos, sus raíces, si no es por obligación.
Por tanto, el acercamiento cristiano a la emigración se resume así: "Al que llega hay que recibirle con los brazos abiertos, con el que le obliga a llegar hay que emplear la fuerza bruta“.
Madrina, que trata con muchísimos migrantes, recuerda, en la misma nota, que existen narcoestados y estados tratantes. Traducido: a las costas de Canarias no llegarían cayucos si los Estados tratantes de Marruecos, Mauritania y Senegal no estuviera implicados en ello. Además, estas mafias no son privadas, son públicas o, al menos, semipúblicas. Mohamed VI de Marruecos, el amigo de Pedro Sánchez -aún no sabemos por qué- es el mayor narcotraficante y el mayor mafioso de seres humanos del Norte de África.
Son tratantes de esclavos y los nuevos negreros en los términos que explica Madrina. Por tanto, contra ellos sólo cabe la presión y/o la violencia. Por ejemplo, no estaría de más que la Armada española destruyera los puertos de Marruecos, Mauritania y Senegal de donde salen las mafias, que luego abandonan a sus víctimas en mitad del Atlántico para que se las arreglen llegando a Canarias. Es un ultimátum. Por ejemplo; Gobierno de la República Islámica de Mauritania, o dejas de enviar cayucos o bombardeo tus puertos.
Ahora bien, si a pesar de esa trata repugnante, el cayuco llega a la Isla de Hierro, entonces sí, tenemos que ocuparnos de ellos. Y ocuparse de ellos no consiste en darles un bocata y luego soltarles por las calles de Madrid o Sevilla. Se trata de enseñares el idioma español, un oficio … y a respetar al país de acogida, especialmente a las mujeres.
El debate político no es más que una coña, una estafa más donde izquierda y derecha se pelean por alcanzar la superioridad moral sobre el adversario, con todo tipo de imposturas.
Mejor hacer caso a Madrina.









