
Juan Bravo Baena, portavoz económico parlamentario de Alberto Núñez-Feijóo, asegura que cuando el PP llegue al poder dispondrá de más datos para opinar sobre Indra. La pregunta se la formula Inmaculada Gómez-Lobo, en 'La Economía en 24 Horas', el lunes 23: ¿Habría autorizado el PP la compra de EME por Indra, es decir, la operación abyecta? Y entonces es cuando Bravo , como buen pepero, se lía: no mire usted que cuando lleguemos al poder tendremos más datos -¿qué mas datos necesitas?- y entonces tomaremos una decisión.
No, Juan Bravo sabe de economía, pero es lo que ocurre siempre con la derecha pagana española: no saben que saben y hasta cuando saben toman la decisión errónea porque el PP, ya desde Aznar, es un partido acomplejado. Tan acomplejado que no se ha preocupado ni tan siquiera de disponer de un relevo para la presidencia de Indra, cuando el CEO de la compañía, José Vicente de los Mozos, es un nombre próximo al PP.
Y esto lo dice Juan Bravo, atención, cuando el Sanchismo ha tomado Indra al asalto y ha utilizado a dos inmigrantes de Cuenca, los hermanos Ángel y Javier Escribano, para controlar una empresa que los políticos, como siempre, no saben controlar, eso sí, por vía interpuesta, en el estilo habitual de todos los socialistas: si el proyecto Indra tirunfa, el éxito es mío, si fracasa, la culpa es de los Escribano... y las 'mamonadas' de las que se benefician los privados y los públicos... también se asignan a la parte privada. Y si me sacan los colores ceso al privado que para eso manda el público, o sea, el Gobierno.
Ejemplo, han fomentado la operación abyecta, la compra de EME, propiedad a los Escribano, por la cotizada Indra, de la que los Escribano sólo poseen un 14,5%... y a ver quién es el guapo que fija el precio. En suma, una operación que la CNMV debió de prohibir desde el primer día.
Pues bien, que el primer partido de la oposición asegure que no opina porque no tiene datos para opinar... es que tenemos yna oposición de gelatina y no es de extrañar que Sánchez continúe en Moncloa a pesar de su historial. En cualquier caso, si Bravo necesita más datos, ¡que no espere a llegar en Moncloa, que lea Hispanidad.
En todo caso, el pasado viernes Angel Escribano salvó la Presidencia de Indra a costa de jurar en Santa Gadea de la Moncloa que Indra no compraría EME. Pero no conoce la crueldad de Moncloa. Pedro Sánchez es hombre de cerebro corto y mano larga, de pocas ideas pero muchas venganzas, de más intereses que argumentos. Ahora ha dejado vacante el cargo de presidente de Indra y el primero que ha levantado la mano es Salvador Illa, ese hombre bueno al que nunca debes prestar la cartera.
Illa quiere otra presidencia de otra empresa pública para el PSC, el único baluarte electoral que le queda a Sánchez: Cataluña. E Illa desea este el regalo para ofrecérselo al estilo AENA otra macroempresa presidida por un socialista catalán, Maurici Lucena, o al estilo Telefónica, presidida por otro PSC, Marc Murtra, porque el PSC es, antes que un partido político, una agencia de colocación y de estómagos agradecidos.












