El Ejército en las calles y el condón en el bolsillo, regalo de la administración que se desvela por sus ciudadanos. Es decir, violencia y fornicación. Si lo prefieren, represión y condón. Esto es la demostración cultural del Carnaval de Río. Sobre todo, cultural. Alguien tiene que decir que el Emperador va desnudo. Hispanidad redaccion@hispanidad.com