Vodafone España ha encontrado el camino del crecimiento. Así lo muestran los resultados del primer trimestre de su ejercicio fiscal, cerrado el pasado 30 de junio, publicados este miércoles. Los ingresos aumentaron un 2%, hasta los 916 millones de euros respecto al primer trimestre del ejercicio anterior, el Ebitda (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) subió un 5,2%, hasta los 465 millones, el beneficio operativo bruto antes de arrendamientos (EbitdAal) creció un 3%, hasta los 324 millones y el flujo de caja aumentó un 1,5%, hasta los 204 millones.
La deuda, uno de los puntos más delicados de la compañía, también mejoró significativamente al reducirse -hablamos de deuda neta- en 400 millones de euros (un 11%) hasta situarse en 3.200 millones. Así, el índice de apalancamiento pasó a ser de 2,33 veces frente al 2,89 veces anterior.
Además de esta reducción, la compañía cerró con éxito en junio la refinanciación de todos los bonos senior garantizados, así como las líneas de crédito senior. La previsión es que esto aporte un ahorro anual de unos 60 millones de euros en intereses, tras pasar de 294 millones a 230 (marzo 2026) y ahora a 170 millones. El vencimiento de la estructura de capital pasa a ser superior a los cinco años.
Todo esto con aumento de clientes durante el trimestre: 37.000 más de móvil de contrato y 1.000 más de banda ancha. Durante los últimos doce meses, Vodafone España ha aumentado el número de clientes de móvil en 345.000 y en 22.000 los de banda ancha. La compañía cuenta actualmente con 12,8 millones de clientes de móvil y 2,59 millones de banda ancha.
A pesar de estos resultados, la cotización de Zegona, propietaria de Vodafone España que cotiza en la bolsa de Londres, comenzó la sesión con caídas superiores al 4%. Desde enero, los títulos de Zegona se han revalorizado más de un 11%.











