El ambiente en el Distrito 'C', la sede central de Telefónica, no puede ser más tenso. Marc Murtra se enfrenta ahora al buzón veneciano. Es decir los trabajadores están tan hartos y el ambiente resulta tan irrespirable que empiezan a pulular los anónimos.

Claro que el equipo directivo está contraatacando con otro tipo de anónimos y servicios que tratan de desprestigiar a los directivos enemigos y a los periodistas críticos con Telefónica.

¡Esto marcha!