Este es el legado de Irene Montero y Ana Redondo. Ya saben, en España, las clínicas ofrecen cirugías de cambio de sexo porque aquí es "más fácil". Además, estas operaciones han aumentado en un 810% en la Sanidad Pública, la que pagamos entre todos.

Y en esta carrera, en la que solo participamos nosotros, por convertirnos en paraíso trans mientras el resto de países dan marcha atrás con sus medidas, Interior ha aprobado el protocolo policial de rectificación de sexo en los documentos expedidos a personas extranjeras.

Así, las personas extranjeras podrán solicitar desde mañana la rectificación de sexo y nombre en los documentos expedidos por Policía Nacional. Los documentos expedidos que pueden ser objeto de esta medida son la Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) en todas sus modalidades; el Certificado de Registro de Ciudadano de la Unión Europea (CRUE); la Cédula de Inscripción de Extranjero Indocumentado; el Título de Viaje de Indocumentado; los resguardos de registro y formalización de protección internacional; los documentos acreditativos de solicitante en trámites de protección internacional y de apatridia; y los certificados de residente y no residente.

El protocolo contempla dos posibles situaciones. En el primer supuesto, cuando la persona extranjera solicita la modificación registral por imposibilidad de hacerlo en su país de origen, la Brigada de Extranjería y Fronteras solicitará al Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación un informe que acredite la imposibilidad legal o de hecho para llevar a cabo la rectificación. Si el informe confirma esa circunstancia, se procederá al cambio en el Registro Central de Extranjeros y a la emisión del nuevo documento.

En el segundo supuesto, cuando la persona extranjera ya ha efectuado el cambio en su país de origen, bastará con la presentación del  pasaporte o título de viaje en vigor que lo acredite, junto con el documento del que se solicita la actualización.

Enhorabuena, Marlaska, ahora también las personas extranjeras podrán cometer fraudes de ley igual que los nacionales, eso sí es igualdad y justicia.

Pero cuidado, porque la duda surge sola. El ministro Fernando Grande-Marlaska reconoció las limitaciones del procedimiento cuando la persona trans migrante no podía llevar a cabo el cambio de nombre y sexo en su país de origen y se comprometió a impulsar “con carácter urgente” un nuevo mecanismo que resolviera las dificultades y facilitara la tramitación, “tanto para las personas solicitantes como para las distintas instancias administrativas implicadas”. Aquí está el mecanismo, pero, ¿será usado como un nuevo coladero para la solicitudes de asilo? 

Nos explicamos, el derecho de asilo es un derecho internacional, en España, el artículo 23.1 de la Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria, establece que la Oficina de Asilo y Refugio, dependiente del Ministerio del Interior, será el órgano competente para la tramitación de las solicitudes de protección internacional. 

La condición se reconoce a toda persona que, "debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere regresar a él".

Y hace años así era, su uso era muy limitado, solicitado por personas en verdadero riesgo, pero ahora, se utiliza como si de un procedimiento ordinario para conseguir la nacionalidad más se tratase, por personas que pretenden regularizar su condición sin estar en ninguna situación de peligro, convirtiéndose en un auténtico coladero para la inmigración ilegal, y ahora para el movimiento trans, que puede usar la negativa de su Gobierno de origen como baza para conseguir el asilo y, una vez conseguido, volver a cambiar de sexo si así lo desea, porque así lo hizo ley Irene Montero.