A la vista de lo que se va conociendo en las últimas semanas y tras lanzar su nuevo plan estratégico, denominado ‘futuREady’, parece que Renault apuesta por España, pero con condiciones. Ahora ha señalado que asignará cinco nuevos modelos a las plantas de Valladolid y Palencia… si se firma el nuevo convenio colectivo para 2026-2028.

Al menos, las cosas pintan mejor que en Rumanía, donde el grupo automovilístico ha optado por cierto castigo a la marca Dacia al anunciar más de 1.200 despidos en la planta de Mioveni, y ha adjudicado nuevos modelos a fábricas de Turquía y Eslovenia. Todo ello en un contexto de crisis mundial del sector del automóvil, donde los fabricantes están en plena transformación (manteniendo los modelos de combustión y la apuesta por los híbridos, e intentando avanzar en la electrificación), buscando optimizar operaciones y reducir costes sí o sí.

Ahora Renault ha presentado a los sindicatos UGT, CCOO, SCP, CGT y CSIF su nuevo plan industrial, algo que rebaja la tensión y acerca posturas, pero aún no hay acuerdo y la próxima reunión (que será la sexta) de la comisión negociadora tendrá lugar el día 24. En dicha presentación ha estado Josep María Recasens, presidente de Renault España; así como director de Estrategia, Producto y Programas del Grupo Renault; y presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

Recuerden que, recientemente, el grupo automovilístico francés ha lanzado su nuevo plan estratégico, llamado ‘futuREady’, para pisar el acelerador en electrificación y en ventas fuera de Europa de cara a 2030. Su CEO, el francés François Provost, advirtió que la adjudicación de un modelo eléctrico a la factoría de Palencia depende de un rápido acuerdo sobre el convenio colectivo. De hecho, mostró su confianza “en un pacto pronto entre sindicatos y dirección para conseguir una reducción del 20% de los costes de fabricación”, considerando necesario no sólo aumentar la flexibilidad laboral sino también atajar el grave problema del absentismo, que se ha disparado un 98% desde 2019 (el primer año completo con Pedro Sánchez en La Moncloa).

Ahora Renault ha presentado a los sindicatos un nuevo plan industrial que incluye la asignación de cinco nuevos modelos para sus plantas españolas. En concreto, tres para la de Palencia (donde actualmente se fabrican el Espace, el Rafale y el Austral): dos se harían sobre plataformas multienergía y uno sería 100% eléctrico. En el caso de la de Valladolid, se adjudicarían dos nuevos modelos híbridos. Asimismo, el plan industrial incorporaría una nueva plataforma tecnológica para fabricar vehículos eléctricos -denominada RGEV Medium 2.0 -y que necesitará inversiones en la adaptación de las líneas para integrar sistemas de baterías. Todo esto supondría una mayor apuesta por España, donde hasta ahora sólo habían optado por fabricar híbridos, mientras los eléctricos se reservaban a Francia,... y además, garantizaría más carga de trabajo para los próximos años. Eso sí, todo depende de la firma del nuevo convenio colectivo. 

Los sindicatos han valorado muy positivamente el nuevo plan industrial que ven como “ambicioso” y han subrayado: “Es lo que demándamos”. Claro que dentro del nuevo convenio también hay otras medidas, entre ellas, la subida salarial: la oferta de Renault (sería de un 1,5% de incremento adicional IPC, un 1% en 2027 y otro 1% en 2028) aún se queda corta frente a lo que quieren los sindicatos (aumentos ligados al IPC más un 2% durante los tres años del convenio) en un contexto de encarecimiento de bienes y servicios, en parte por las mayores tensiones geopolíticas (ahora por la guerra de Irán). Asimismo, el grupo automovilístico francés también ha ido haciendo ajustes en su plan inicial de recorte de pluses, proponiendo un nuevo sistema de prima colectiva ligado a la reducción del absentismo y reformulando la actual prima de resultados. Además, ha propuesto la continuidad del plan de invalidez y ha abierto la puerta a aplicar el contrato de relevo en los casos en que sea viable.