Florentino Pérez no empezó bien la convocatoria de las actuales elecciones al Real Madrid, sobre todo por aquella espantosa rueda de prensa, donde se agarró con todos y contra todos. Se niega aceptar el error pero ha rectificado.
Encima, ahora ha cambiado su discurso en 180 grados: de asegurar que lo que importa son los socios a hablar de la entrada de un inversor con el 10% del capital. Pues sea el 1 o el 99%, eso supondría terminar con la sociedad deportiva Real Madrid y privatizar el club.
Y su contrario, Enrique Riquelme, no ha desaprovechado la oportunidad y ha dicho que él se compromete ante el socio a no privatizar la entidad. Además, ha fichado a Raúl González como director deportivo e insiste en hacerse con Jürgen Klopp. Por primera vez, Riquelme huele a ganador.
Añadir que esto son elecciones de fútbol, no políticas. De ahí que, insistimos, el que parecía perdedor, Enrique Riquelme, levante el ánimo: cuando parecía seguro perdedor, ahora resulta que podría ganar. En todo caso, él juega a las próximas elecciones, donde se le podrían sumar otros apoyos. No olvidemos que Riquelme es el candidato de La Moncloa y del presidente de Iberdrola, Ignacio S. Galán, ambos deseosos de jubilar a Florentino.










