En los últimos años, sobre todo, desde que estalló la guerra de Ucrania el 24 de febrero de 2022, incrementándose la incertidumbre geopolítica, la defensa de revalorizó y comenzó un proceso de rearme en todo el mundo. Un contexto que no sólo están aprovechando las empresas que tradicionalmente se dedicaban a defensa, sino también las de otros muchos sectores, por ejemplo, las del automóvil (teniendo en cuenta la crisis que vive este), y están surgiendo uniones estratégicas, como las que se están viendo estos días en Francia, de la mano de Renault y Thales, o en EEUU, con General Motors y Lockheed Martin, reflejando así una triple alianza entre: armas, automóvil (más bien, la tracción mecánica) y electrónica.

Renault Group y Thales presentan el 4 Troop

 

En el caso de Renault y Thales hay que hablar de dos aspectos. Por un lado, han presentado el 4 Troop, un prototipo de Vehículo Civil Multirrol (VCMR), adaptado a las nuevas necesidades operativas de las fuerzas terrestres. El grupo automovilístico francés y la tecnológica francesa (comparable a la española Indra) han señalado que este nuevo vehículo táctico innovador es capaz de procesar un “gran volumen de datos”, operar y coordinar drones y robots, así como facilitar la ejecución de operaciones sobre el terreno, y permite disponer de un auténtico centro de mando móvil (configurable según las necesidades de las misiones). Además, el 4 Troop es capaz de dirigir operaciones mientras maniobra, gracias a la ‘Combat Digital Platform’ de Thales, y Renault apoyará a las fuerzas armadas para garantizar el mantenimiento y la disponibilidad operativa.  

Por otro lado, el grupo Renault y Thales han anunciado una alianza estratégica para desarrollar una estructura industrial de drones soberana en Francia. En concreto, desarrollarán y producirán conjuntamente, a gran escala, la Munición Teleoperada (MTO) Toutatis. De esta forma, combinarán la excelencia tecnológica de Thales en defensa con la experiencia del grupo automovilístico en diseño industrial, con el objetivo de crear una estructura soberana de drones, ágil y competitiva, que responda plenamente a los retos de la economía de guerra y empiece a producir en 2027, con una capacidad de 1.000 unidades al mes desde el primer año. No hay que olvidar que en el accionariado de ambas compañías está presente el Estado francés y que la alianza busca aumentar las capacidades industriales del país que preside Emmanuel Macron en el ámbito de los drones.

En paralelo, al otro lado del océano Atlántico, en EEUU, General Motors ha alcanzado un pacto con Lockheed Martin para fortalecer la industria de la defensa del país, contando con la mediación del Departamento de Defensa (también llamado de Guerra) que lidera Pete Hegseth. El grupo automovilístico estadounidense (a través de su filial GM Defense) y su compatriota dedicada a la industria aeroespacial y militar han unido fuerzas para acelerar la entrega de capacidades críticas e innovaciones, combinando el potencial del primero en fabricación e ingeniería comercial y la experiencia de la segunda en la producción para el ámbito de la defensa.

“La seguridad de Estados Unidos no solo depende del desarrollo de tecnologías avanzadas, sino también de nuestra capacidad para producirlas de forma rápida, fiable y a gran escala”, ha explicado el director de Operaciones de Lockheed Martin, Frank St. John. “Esta colaboración reúne a dos líderes en la fabricación e innovación estadounidenses para explorar nuevas formas de fortalecer la base industrial de defensa, ampliar la capacidad de producción y acelerar la entrega de capacidades críticas para Estados Unidos y sus aliados”, ha añadido. “Trabajando juntos, GM Defense y Lockheed fortalecerán aún más la industria manufacturera estadounidense y la defensa nacional, impulsando mayor velocidad, eficiencia e innovación en los sectores aeroespacial y de defensa”, ha destacado Steve duMont, presidente de GM Defense.

Y volviendo a cruzar el océano Atlántico, ponemos los ojos en España, donde tras varios cambios en la cúpula de Indra, ahora afronta una nueva etapa con Ángel Simón como presidente y Josep Maria Recasens como CEO. Este último ha cambiado el volante de Renault por las riendas de la tecnológica que tiene como primer accionista al Estado español (con un 28% a través de la SEPI) y su sucesor en la filial del grupo automovilístico es Christian Stein, director global de comunicación del grupo. Aún se mantiene la incógnita de si Indra acabará comprando EM&E... o no.

Claro que en nuestro país, las empresas automovilísticas también han mostrado su interés por participar en el rearme. El pasado julio, lo hizo ya la multinacional vasca de componentes de automoción CIE Automotive, anunciando que fabricará componentes de defensa tras mantener reuniones con el Gobierno. Y recientemente, SEAT, filial española del grupo alemán Volkswagen, ha abierto las puertas a Moncloa para trabajar juntos en materia de Defensa. Además, Indra ultima un acuerdo con Rheinmetall (empresa alemana dedicada a defensa y que, entre otras cosas, fabrica los tanques Leopard) y el fabricante de camiones MAN (perteneciente al grupo Volkswagen) para usar sus camiones en algunos contratos.