Ya lo explicó fenomenalmente bien Rocío Orizaola en estas mismas pantallas: con el nombramiento de Inés Olóndriz, Moncloa colonizó la AIReF, la única institución que le quedaba por colonizar. Esto no significa que la AIReF de Olóndriz va a aplaudir todas las medidas fiscales del Gobierno, pero sí que sus críticas son más ‘light’ que durante la etapa anterior de Cristina Herrero.

La última muestra, este jueves, en el curso de verano organizado por la UIMP y la APIE, en Santander. “El crecimiento de la economía ha sido mejor de lo previsto y ha permitido que la deuda siga en un plano descendente”, afirmó durante su intervención.

Es el argumento de cabecera del Gobierno, pero la deuda no disminuye, sino todo lo contrario y en el primer trimestre alcanzó un nuevo récord de 1,740 billones de euros. Desde que gobierna Sánchez se ha disparado un 45%. Lo que sí se recorta es la relación de esa deuda con el PIB, pero porque crece el PIB, no porque se reduzca el gasto.

Además de esto, a la nueva presidenta de la AIReF no le preocupa excesivamente que España esté pagando la deuda con más deuda -un auténtico disparate se mire por dónde se mire-, aunque sí instó al Gobierno a profundizar en la evaluación del gasto público con el objetivo de hacerlo más eficiente. ¿Hay margen para seguir aumentado los ingresos fiscales o es el momento de recortar el gasto público? Olóndriz evitó responder a la pregunta de Hispanidad porque, según ella, esa es una decisión de política fiscal que debe adoptar el Gobierno, el actual y el que venga.

Es muy tranquilizador.