
Naturgy ha pasado de ser una sociedad encorsetada, con un capital flotante con capacidad de generación de caja, a una nueva compañía donde se vislumbra un capital flotante del 60%.
Ha sido un verdadero encaje de bolillos, el realizado por el presidente ejecutivo, Francisco Reynés. Por un lado, BlackRock se ha marchado, mientras Criteria, socio principal, ha elevado su participación y se acerca al 29,9%.
Recuerden que Reynés siempre se opuso a que el grupo industrial de la Fundación Caixa redujera su participación por debajo del 30% hasta el punto de que ahora, si vuelve a pasar de ese porcentaje, estaría obligada a lanzar una OPA sobre el 100 por 100.
Ahora bien, para esa nueva Naturgy 'liberada' aún deben tener en cuenta dos elementos: CVC también quiere marcharse pero, sobre todo, su exsocio, el grupo March, antes sindicado con el fondo, es el que primero puede marcharse. Los March poseen, ahora ya indirectamente, un 5%, por un 15% del fondo que representa en España Javier de Jaime.
Atención: CVC no quiere irse por las malas: ahora mismo, Criteria es el vínculo entre Javier de Jaime y Florentino Peréz, que en materia de fútbol no son grandes amigos. Pero es verdad que CVC ya ha batido su récord de permanencia y es también cierto que saldría ganando.
Queda IFM, el incordiante fondo australiano al que, para sorpresa de muchos, Criteria ha permitido un tercer consejero al que legalmente no tienen derecho. Entró como un elefante en una cacharrería, presumiendo de que contaban con apoyo del Gobierno, que, ciertamente, sí tenían con Teresa Ribera en la Vicepresidencia del Gobierno. Fue el Gobierno Sánchez el que dio permiso al fondo australiano para una OPA absurda y hasta peligrosa, para la soberanía energética española. El Gobierno justificó la entrada de IFM, asegurando que era un fondo público, no es exacto, y que invertía a largo plazo... claro, como que le gustan las infraestructuras, pero, no por ello, deja de dar el peñazo a la menor oportunidad.
¿El tercer consejero de IFM significa que ya hay acuerdo entre Criteria y los australianos? No, significa que se ha formado un nuevo entente temporal.
Porque, no nos engañemos, todo lo que ha ocurrido en Naturgy durante los últimos años, lo ha forjado Francisco Reynés para intentar que el delicado equilibrio accionarial no afectara a la capacidad de generación de fondos de la compañía. Por lo demás, Naturgy es una empresa clave en la aportación de dividendo para la Fundación Caixa que, por nada del mundo, quisiera perder el control sobre la energética. Ahora, clarificada, aunque no del todo, la composición accionarial, Reynés seguirá manteniendo el doble cargo de presidente ejecutivo y consejero delegado de Natury con el esquema que a él más le gusta: depender del mercado abierto y no del esquema cerrado de un grupo de fondos.












