Este miércoles, el colectivo ‘Mujeres por Almaraz’, que forma parte de la plataforma ciudadana ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’, ha logrado que le reciba un miembro del Gobierno: en concreto, la ministra de Igualdad, Ana Redondo. Un hito, después de los plantones que la citada plataforma ha recibido de Sara Aagesen, Carlos Cuerpo, Yolanda Díaz y Pedro Sánchez. Le han entregado una carta y le han trasladado el impacto social y económico que tendría el cierre de la central nuclear extremeña.

Dicho colectivo agrupa a más de 2.000 mujeres de la comarca Campo Arañuelo, cuyo motor económico es Almaraz. Entre ellas, está Patricia Rubio, adjunta al jefe de la Oficina Técnica de Operación de la central y portavoz de la citada plataforma, quien ha señalado que ha sido una “grata sorpresa” el recibimiento de la ministra Redondo y ha dado las gracias por ello. La titular de Igualdad les ha referido que trasladará su petición al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que lidera Aagesen.

Patricia Rubio ha insistido en pedir que “se dejen todos los criterios ideológicos y primen los criterios técnicos, económicos y medioambientales” y más teniendo en cuenta el contexto internacional y la nueva crisis energética, en la misma línea que se ha pronunciado el presidente de ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’ y alcalde de Belvís de Monroy y Casas de Belvís, Fernando Sánchez. Rubio ha recordado que “la energía nuclear es clave para tener una factura eléctrica más barata”, justo unas horas después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijera que Europa cometió un “error estratégico” al alejarse de la nuclear (en 1990 aportaba un tercio de la electricidad y hoy sólo el 15%) y que debe volver a convertirse en líder mundial de esta energía porque es barata, limpia y europea, algo que busca hacer no sólo a través de los reactores tradicionales sino también con los reactores modulares pequeños.

La adjunta al jefe de la Oficina Técnica de Operación de la central y portavoz de la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’ ha recalcado que “a día de hoy no hay ninguna razón para prescindir de la energía nuclear”. Ahora están a la espera del informe que está elaborando el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la prórroga de Almaraz hasta 2030 que han solicitado sus propietarias (Iberdrola, Endesa y Naturgy). Mientras, Aagesen ha hecho oídos sordos a las declaraciones de Von der Leyen y ha subrayado que en España se mantiene el calendario de cierre de nucleares y que “la única solicitud (de prórroga) que tenemos sobre la mesa es la de la central nuclear de Almaraz”, como ya hiciera en la última Cumbre del Clima.

En su carta (ver documento adjunto) a la ministra Redondo, el colectivo ‘Mujeres por Almaraz’ ha señalado que el cierre de Almaraz “no es una disquisición técnica ni de un debate abstracto: es la inquietud de miles de mujeres y sus familias que sienten que el suelo bajo sus pies amenaza con desaparecer”. Ellas son trabajadoras, autónomas, profesionales, madres, abuelas y jóvenes que defienden el empleo, la estabilidad y el porvenir de la comarca Campo Arañuelo, cuyo motor económico es la central de Almaraz, y tienen la convicción de que “la igualdad no puede depender del código postal”. Además, consideran que “sin autonomía económica no hay igualdad efectiva”.

Por ello, estas mujeres se preguntan: “¿qué ocurre cuando la única opción que se ofrece es marcharse? ¿Qué clase de igualdad es aquella que obliga a abandonar la propia tierra para poder ejercerla? ¿Qué explicaciones podemos dar a nuestros hijos cuando ven en el cierre una decisión sin argumentos económicos que amenaza nuestra supervivencia?”. Desde el Gobierno, por ahora, han obtenido pocas respuestas, empezando por los plantones y la negativa a mantener una reunión, algo en lo que Redondo ha sido una excepción. Asimismo, han apuntado que “la falta de oportunidades, el debilitamiento del tejido productivo y la salida constante de mujeres jóvenes del mundo rural deben formar parte del centro de cualquier agenda feminista comprometida con la justicia social”. “La continuidad de la central no es, para nosotras, una posición ideológica, sino una condición necesaria para mantener el empleo, atraer nuevas inversiones y consolidar oportunidades que permitan a nuestras jóvenes construir aquí su futuro”, han añadido. Y es más, han pedido a la ministra de Igualdad que “no deje atrás a las mujeres rurales que solo desean trabajar y prosperar en su propia tierra. Y que apoye el mantenimiento de la actividad de Almaraz por muchos años”.