Junta General de Accionistas de OHLA, aprobados todos los acuerdos propuestos, que incluían la reducción a nueve del número de consejeros y la reelección de EY como auditor de cuentas por un año. Sin embargo, la empresa planea proponer un nuevo nombramiento en la próxima junta, para lo que está buscando un perfil "de la máxima cualificación" que cumpla con "los estándares mas exigentes" de las recomendaciones en materia de buen gobierno corporativo y que le permita cumplir con las exigencias de la ley de paridad y recuperar una composición de consejo en la que los consejeros independientes sean al menos el 50% del órgano.

Por último, la junta se ha dado por informada acerca del informe sobre las modificaciones del reglamento del Consejo de Administración y ha dado luz verde a las cuentas anuales, el estado de información no financiera, la propuesta de aplicación del resultado, la gestión del consejo de administración y el informe anual sobre remuneraciones de los consejeros.

Traducido: todo está bajo el control de los Amodio, y para celebrarlo, el presidente de OHLA, Luis Amodio, y el consejero delegado, Tomás Ruiz, aseguran que la compañía encuentra en "el mejor momento de sus últimos años". Y ojo, que se fijan "prioridades":

  • Reducir deuda.
  • Avanzar en el buen gobierno.
  • La mejora de márgenes.
  • El mercado de Estados Unidos. 

Y tiene cierta gracia. Quieren reducir deuda, para lo que la única idea para conseguirlo hasta la fecha es vender activos, que como hemos dicho en más de una ocasión es igual que vender el coche para pagar la gasolina. Ojo, que tampoco les ha ido muy bien: un ejemplo es Canalejas, que lo máximo que han conseguido es repartirlo con su socio. Otro ejemplo es OHLA Servicios, que lleva en venta años. 

Apuestan por avanzar en el buen gobierno, solo hay que recordar la guerra civil con el dueño de Audax y La Sirena, José Elías, muy crítico con que el consejero delegado fuera Tomás Ruiz, persona con causas abiertas en México. 

Y quieren crecer en el mercado en Estados Unidos, país donde acaba de recibir una condena por la que tienen que pagar 38,6 millones. Además, este deseo solo confirma que OHLA es cada vez menos español.