
Como diría José Mota, “no te digo que me lo superes, iguálamelo”. Ese es el sueño de muchos accionistas de Línea Directa que están desde que la compañía debutó en bolsa, el 29 de abril de 2021, a 1,31 euros por título. Entonces, la valoración de la aseguradora era de 1.434 millones de euros.
Este jueves, casi cinco años después, las acciones valen un 6,87% menos o, lo que es lo mismo, cotizan a 1,22 euros cada una. Línea Directa vale actualmente 100 millones de euros menos que hace cinco años, aunque también es cierto que año a año va reduciendo esa diferencia. “No te digo que me lo superes, iguálamelo”.
El caso es que la consejera delegada, Patricia Ayuela, está en ello. Ya ha logrado enderezar el negocio y ahora toca enderezar la cotización. “En el equipo gestor no tenemos otra misión que incrementar el valor de la compañía año tras año, sin descanso”, afirmó este jueves, durante la Junta General de Accionistas.
La Ceo advirtió, como no podía ser de otra forma, de la “enorme incertidumbre” actual, ocasionada por las guerras de Irán y Ucrania, los aranceles y, atención, por el elevado nivel de endeudamiento público de los países de nuestro entorno. Y es que la próxima crisis mundial será una crisis de deuda. Tiempo al tiempo.
Por cierto, el presidente y máximo accionista de la compañía, Alfonso Botín, volvió ocultarse de los reporteros gráficos que sólo pudieron tomar imágenes durante unos minutos, antes de la Junta.










