Como recogió Hispanidad, la Guardia Civil está investigando el reciente corte con una radial y su posterior lanzamiento al vacío de la simbólica cruz que coronaba el Aneto, el pico más alto de los Pirineos, en Huesca, con 3.404 metros de altitud. 

Entonces, un chico francés decidió esculpir una de madera y, con la ayuda de un amigo, la subió -pesa 35 kilos- y la colocó en el mismo lugar. 

Sin embargo, esa cruz también fue vandalizada. 

Pero la buena noticia es que unos montañeros españoles la han vuelto a recolocar en su sitio: