La Junta General de Accionistas de Caixabank, celebrada este viernes en Valencia, contó con un quórum del 83,87%, el más elevado que se recuerda y que coincidió con la celebración, este año, de elecciones sindicales en la entidad.

Me dirán que nada tiene que ver una cosa con la otra y puede ser, pero lo cierto es que el banco invitó a Valencia a todos los sindicatos, con un mínimo de representación del 1%, para que participaran en la Junta. Y se notó, porque la mayoría de las 15 intervenciones fueron de representantes de los trabajadores.

Y no precisamente para felicitar a la cúpula, sino para criticar duramente las condiciones de los empleados de la red de oficinas, que tienen que lidiar con objetivos casi imposibles y una presión comercial que roza el acoso. Todo ello acompañado de un sueldo claramente insuficiente a pesar del beneficio récord del banco, en 2025.

También arremetieron contra la remuneración del consejero delegado, excesiva, según ellos. Ahora bien, y como recordó Tomás Muniesa, presidente no ejecutivo de la entidad, la remuneración de Gonzalo Gortázar (5,19 millones de euros), sigue siendo inferior a la de sus comparables europeos y, más aún, inferior a la de muchos directivos del Ibex 35, lo que no deja ser significativo teniendo en cuenta que Caixabank es el primer banco en España. Si ir más lejos, el presidente del BBVA, Carlos Torres, ganó 9,1 millones y el CEO, Onur Genç, 8,1. “Contar con Gonzalo es, sin duda, una de las mayores fortalezas de Caixabank”, sentenció Muniesa.

Y ya, para zanjar el asunto, el propio Gortázar argumentó que la plantilla del banco es, de media, la mejor remunerada de los bancos españoles. En cualquier caso, no rehuyó las críticas y recordó a los sindicatos que “vamos a seguir con la puerta abierta” para dialogar.

Por cierto, sólo hubo cuatro intervenciones telemáticas. Y no, no tiene nada que ver participar en vivo y en directo que hacerlo en remoto y que el texto lo lea el secretario del Consejo.

Como colofón, Caixabank nombró vicepresidente al consejero independiente Peter Loscher, en sustitución de Amparo Moraleda, que abandonó el Consejo. Loscher, que mantiene una estrecha amistad con Isidro Fainé, también es consejero independiente de Telefónica.