
El lituano Andrius Kubilius, comisario de Defensa y Espacio, visitó Madrid hace poco más de un mes y lanzó su advertencia: para competir en la nueva Europa de la guerra, perdón, de la defensa, necesitas tamaño.
Pues no: lo que necesitas son ingresos, la primera línea de la cuenta de resultados y, a partir de ahí, saber utilizar esos ingresos.
El Gobierno Sánchez no ha conseguido cesar a Ángel Escribano como presidente de Indra. este se ha resistido y su hermano Javier también. Han cedido en la operación abyecta (la compra de su empresa EME por Indra)
Al tiempo, las telecos sufren una merma de ingresos pero mientras las telecos europeas ganan en cotización, Telefónica pierde.
En plata, el Gobierno no consigue cesar a Angel Escribano pero los hermanos Escribano ya no se sienten Indra. Es que Sanchez no quiere un nuevo escándalo en vísperas del 1 de abril, cuando el juez Peinado puede enviar al banquillo a Begoña Gómez
Les explico: el 'annus horríbilis' en que se ha convertido el primer ejercicio de Murtra al frente de Telefónica significa que el empresario catalán tiene un año más... el mercado no le va a permitir más.
Por tanto, la alternativa es esta: nacionalizar Indra o fusionarla con Telefónica: lo primero es carísimo, lo segundo, una bestialidad... pero sería la salvación de Murtra.
No pasa nada, porque una empresa de armamento dependa del Gobierno. De hehco, es lo más lógico. El problema es que Indra se ha convertido en la gran compañía de la especulación bursátil española. Pero precisamente por eso, el coste para que el Estado absorba Indra es desproporcionado.
La alternativa que pretende Marc Murtra, incluso cuando calza zapatos y no zapatillas: fusionar la teleco Telefónica y la armamentista Indra.
Indra se encuentra ahora con muchos ingresos y poca gestión. Telefónica tiene pocos ingresos y poca gestión. Murtra concoe Indra y sabe que vive del presupuesto creciente en Defensa del Gobierno. Es decir, que ingresos no le faltan.
Ahora bien, fusionar una teleco con una compañía del bazar de las armas parece un tanto curioso.
Fusiona una empresa con problemas con otra empresa especulada y tendrás tres problemas.












