
Tubacex no ha tenido unos buenos resultados en el primer semestre, pues sus ventas se han reducido y su beneficio se ha hundido un 96% por el impacto de la guerra de Irán, especialmente, el bloqueo del estrecho de Ormuz. Sin embargo, la reacción del mercado ha sido muy positiva (su cotización sube más de un 2,5%, frente a un Ibex que sólo lo hace un 1%) y se debe más bien al anuncio de cambio de presidente a partir del 1 de septiembre.
Ignacio Mataix (64 años), formado en Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales, se convertirá en el próximo presidente no ejecutivo de Tubacex. De esta forma, el Doctor ingeniero naval Manuel Moreu (73 años) podrá retirarse, tras 11 años en dicho cargo, y por ahora, seguirá siendo consejero independiente de Iberdrola (silla que tiene desde el 17 de febrero de 2015).
Mataix no es ningún desconocido dentro del panorama empresarial español. Su trayectoria empezó en el banco neerlandés ABN Amro, donde estuvo 13 años, como se puede ver en su perfil de LinkedIn. De ahí, pasó a la ingeniería española Sener, luego a ser consejero delegado de ITP Aero durante más de 14 años y después, se incorporó a Indra, donde fue consejero director general y después CEO hasta mayo de 2023. Esta última etapa la compatibilizó con la silla de consejero de Talgo y presidente del consorcio Tess Defence. Tras dejar Indra, cobrando 15,5 millones en 2023, aunque aguantó algo más que Cristina Ruiz, Mataix se convirtió en senior advisor del fondo Trilantic (que hasta hace unos meses estaba en el accionariado de Talgo). Actualmente, es presidente de Serveo y vicepresidente de Tubacex, y ahora se ha conocido que en este último ascenderá a la presidencia no ejecutiva dentro de poco más de un mes.
Por su parte, Moreu no sólo preside Tubacex, sino también varias sociedades (Seaplace, S.L., H.I. Ingeniería y Proyectos, S.L., Howard Ingeniería y Desarrollo, S.L. y Heath Wind, S.L.). Ha sido jefe del Departamento Técnico de la Sociedad Española de Clasificación y Registro de Buques, Artefactos Flotantes e Ingenios Oceánicos, S.A. (Fidenavis) y ha estado en la Dirección Técnica de Seaplace. También es profesor en algunos másteres, tras haberlo sido en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales y Oceánicos. Presidió el Instituto de la Ingeniería de España de 2012 a 2016 y fue decano del Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos de España de 2006 a 2010. Moreu era presidente de Tubacex desde hace 11 años y parece que ahora es tiempo de un cambio, aunque el Consejo de Administración y el conjunto del grupo le han expresado su más sincero agradecimiento “por su dedicación, compromiso y contribución al proyecto industrial de la compañía”, y han destacado que su formación como ingeniero naval y su experiencia en órganos de gobierno de otras compañías han aportado “una valiosa visión técnica, estratégica y de gobierno corporativo”.
Conviene recordar que Tubacex se creó en 1963 y tiene su sede en Llodio (Álava). Entre sus accionistas, destaca el empresario José María Aristrain, con un 11% del capital. Le siguen: el empresario Ángel Soria, dueño de la socimi Torre Rioja, con un 5,006%; Itzarri, la gestora de los planes de pensiones de los funcionarios vascos, con un 3,215%; la familia Urquijo a través de la gestora de activos Muza Gestión, con un 3,132%; y la sociedad de gestión patrimonial EDM, con un 3,041%. Además, el anuncio del cambio de presidente no llega en un momento cualquiera: Tubacex y el ingeniero bilbaíno José Antonio Jainaga (presidente de Sidenor y de Talgo) están interesados en Tubos Reunidos, que está en concurso de acreedores y en venta,... y a la que el PNV y el PSOE no dejarán caer y menos tras verse salplicada por la creciente corrupción sanchista.
Vayamos ahora a los resultados semestrales de Tubacex. Las ventas han bajado un 10,5%, a 323,6 millones de euros. El resultado bruto de explotación (ebitda) se ha situado en 37,9 millones y el margen en el 11,7%. Su beneficio neto se ha hundido un 95,8%, hasta 700.000 euros, por el impacto de la guerra de Irán y el efecto de la menor entrada de pedidos que tuvo en 2025 en un contexto marcado por los aranceles, la elevada volatilidad y el retraso de decisiones de compra e inversión en todos sus mercados. Además, la deuda financiera neta se ha incrementado un 18,3%, pasando de 344,8 millones a 363,1 millones.
Por cierto, hace unas semanas, el grupo que dirige Josu Imaz Murguiondo (no confundir con el CEO de Repsol, Josu Jon Imaz) anunció el comienzo de un ERTE y Magallanes entró en su capital.












