Endesa ha empezado el año a la baja, según reflejan sus resultados del primer trimestre. Los motivos se deben, principalmente, al abaratamiento de los precios de la energía (por ejemplo, en un 53% el de la luz en el pool) y al impuestazo extraordinario prorrogado por el Gobierno. De hecho, los ingresos y el resultado bruto de explotación (ebitda) han caído un 26%, al tiempo que el beneficio neto se ha hundido a la mitad... y ha crecido la deuda por las inversiones.

Eso sí, la energética controlada en un 70% por la italiana Enel no ha recibido demasiado castigo por parte de los inversores, quizás porque ha confirmado previsiones anuales. En concreto, la cotización baja un 0,3%, frente a un Ibex 35 que sube un 0,4%. Y su capitalización bursátil se sitúa en unos 18.549 millones, algo por encima de los 18.170 millones -su peor cifra en el último lustro- que registraba hace más de mes y medio.

La electricidad en el 'pool' ha caído un 53%, a un precio promedio de 45 euros/MWH, por la mayor producción renovable; y la demanda peninsular ha descendido un 0,4%. Por su parte, el precio del gas natural también ha caído y la demanda ha bajado en un 3,4% (un 22% sólo en el caso de la generación térmica)

Los ingresos de Endesa han caído un 26,1%, 5.547 millones de euros, por la normalización de las condiciones del mercado y menores precios de la energía. La electricidad en el pool ha caído un 53%, a un precio promedio de 45 euros/MWH, por la mayor producción renovable (sobre todo hidráulica); la demanda peninsular ha descendido un 0,4% por las temperaturas suaves, la no recuperación de demanda industrial de sectores como el papelero o el metalúrgico, y las medidas de ahorro y eficiencia. Asimismo, el precio del gas natural también ha caído, algo que ha lastrado los resultados de la mayoría de las petroleras del mundo, y en España también ha descendido su demanda en un 3,4% (un 22% sólo en el caso de la generación térmica), eso sí, la estrategia de vender de antemano da “una posición de confort no sólo cara a los objetivos de 2024 sino de los años siguientes”, según ha explicado la compañía. 

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Por su parte, el ebitda ha bajado un 26,2%, a 1.079 millones, frente al récord histórico obtenido en un primer trimestre en 2023. El beneficio ordinario neto se ha hundido a la mitad (-50,8%), a 292 millones por la caída del ebitda y el impacto del impuestazo, que en el conjunto del presente ejercicio le supondrá un pago de 202 millones (el cual liquidará en dos pagos de 101 millones).

Está en la fase final de la venta del 49% de un portolio de energía solar en funcionamiento, aunque retendrá el control de dicho activo que considera estratégico, siguiendo las alianzas que se están dando en otras energéticas, como Repsol e Iberdrola

Eso sí, la energética ha logrado un flujo de caja operativo positivo de 167 millones, frente al negativo de 97 millones de hace un año, pese al laudo arbitral pagado a Catar (530 millones). Recuerden que cuando presentó los resultados anuales de 2023, refirió que estaba pendiente de un laudo en Nigeria, aunque había optimismo y también negociaciones para intentar llegar a un acuerdo. Por su parte, la deuda financiera neta ha crecido un 8,9%, a 11.328 millones, por las inversiones (que en términos brutos han ascendido un 5,6%, a 433 millones) y el pago del dividendo.

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El CEO, José Bogas, ha vuelto a insistir, como ya hizo en la reciente Junta de Accionistas, en que urge revisar la regulación y la retribución de las inversiones en redes... porque peligra la transición energética (claro que, por el momento, la vicepresidenta ecológica está más centrada en liderar la lista del PSOE a las elecciones europeas... y en criticar al PP por la migración y “ecopostureo”). De hecho, ha advertido de que esto genera “cuellos de botella” y los mismos han impedido que Endesa conectara 15 gigavatios (GW) de demanda. Algo que no es positivo y menos ante el auge del negocio de los centros de datos, en el que Endesa también ha entrado, compitiendo con Iberdrola, ACS y Merlin Properties, entre otras compañías. Además, la energética está en la fase final de la venta del 49% de un portolio de energía solar en funcionamiento, aunque retendrá el control de dicho activo que considera estratégico, siguiendo las alianzas que se están dando en otras energéticas, como Repsol e Iberdrola.

De cara al resto del año, Endesa ha confirmado sus previsiones. Y respecto a los precios energéticos, sus futuros y los modelos apuntan a un precio medio de 60 euros/MWh en el medio y largo plazo..., algo que le vendría bien para olvidar el tropiezo en las cifras del primer trimestre.