
Desde el Foro Económico Mundial que se está celebrando en Davos (Suiza), José Manuel Entrecanales Domecq (63 años), presidente ejecutivo de Acciona y no ejecutivo de Acciona Energía (la filial verde que Acciona controla en un 91,1%), ha defendido su carácter de empresa familiar… Y todo ello, a pesar de que en los últimos meses se ha disparado el enfrentamiento con su primo, Juan Ignacio (Juancho) Entrecanales Franco (61 años), vicepresidente ejecutivo de Acciona y consejero dominical de la filial de renovables, por el desastre reputacional debido a la presunta corrupción, que cada vez tiene menos de presunta.
En su entrevista con Expansión, el primero no ha perdido la ocasión de subrayar que “los cambios generacionales, como el que ya vivió Acciona, o la reformulación de los pactos familiares, son una evolución que es parte de la madurez de la empresa familiar y no debe interpretarse como una fuente de inestabilidad”. ¿En serio? Cuesta creerlo. Al hilo de sus palabras, cabe recordar que hace diez meses, señaló al mayor de sus cuatro hijos, José Entrecanales Carrión, como heredero, al nombrarle nuevo director financiero del grupo Acciona, cargo al que se incorporó desde el de director financiero y de sostenibilidad de la filial verde. Y sobre la reformulación de los pactos familiares, no hay que olvidar que el pacto parasocial entre las dos ramas familiares (los Entrecanales Domecq y los Entrecanales Franco) se romperá a partir del próximo 14 de julio. Además, no es baladí el tema de la presunta corrupción que afecta al negocio de Construcción, el que supervisa y más gusta a Juancho, donde ya hay imputados un exdirectivo y dos directivos (los cuales están ahora suspendidos), mientras que su primo José Manuel supervisa el negocio de la Energía y le encantan las renovables.
Claro que el presidente de Acciona y Acciona Energía desde Davos también ha sorprendido al referir que “una operación corporativa puede ser una vía de Acciona para crecer”, “con socios que aporten algo más que capital”. Esto cobra mayor relevancia teniendo en cuenta la próxima ruptura del pacto parasocial familiar y el hecho de que aún no se ha tomado una decisión sobre Acciona Energía, pese a que ha perdido el 29% de su valor desde que debutó en bolsa el 2 de julio de 2021. El pasado marzo, José Manuel apuntó que se barajaban cinco opciones para el futuro de la filial verde: exclusión de bolsa, fusión con Acciona, venta, separación de negocios (infraestructuras, por un lado; y energía, por otro) o no hacer nada. Por ahora, sólo se continúa con el plan de rotación de activos, que incluye más ventas que nuevos desarrollos: “En el periodo 2024-2025 hemos cumplido con el plan, que era ambicioso, firmando operaciones por más de 3.000 millones de euros y 2.600 megavatios (MW) en España, EEUU, México, Sudáfrica, Perú y Costa Rica, con casi 1.000 millones de plusvalías. Todo ello nos ha permitido avanzar en nuestros objetivos de solvencia y rentabilidad”, ha subrayado desde Davos. Y sobre la filial verde ha añadido que mantienen “todas las opciones abiertas y no hay ninguna decisión tomada. Aunque el mercado muestra hoy un mayor apetito por los valores renovables y la acción ha experimentado una recuperación relevante, seguimos viendo un valor intrínseco claramente superior al que refleja la cotización actual” (la cual está en 20,86 euros, frente a los 178,5 euros de Acciona). “Reflexionamos, por un lado, sobre la conveniencia de mantener una compañía cotizada con valoraciones deprimidas y un limitado free-float; y, por otro, reconocemos el valor estratégico de estar en Bolsa, que nos aporta flexibilidad, visibilidad y opciones financieras”, ha explicado el licenciado en Ciencias Económicas.
José Manuel Entrecanales Domecq ha presumido de ‘climático’ en Davos... por lo que se podría juntar con la vicepresidenta tercera y ministra para la transición ecológica y el Reto Demográfico, la ‘climática’ Sara Aagesen. Considera que lo que más preocupa a los líderes empresariales son las tensiones geopolíticas, la polarización social, mediática y política y los efectos del cambio climático. Al hilo de esto último, le inquieta que “la mitigación, aunque avanza, lo hace más lentamente de lo que debería y, al menos recientemente, con menor grado de consenso global del que sería deseable”, eso sí, ha destacado que “la transición energética ha dejado de ser únicamente una respuesta climática para convertirse en una palanca de competitividad, autonomía estratégica y racionalidad económica”, por lo que no es ajeno al reflujo verde que se está dando en todo el mundo, donde ahora prima la economía sobre la ecología.
El presidente de Acciona y Acciona Energía ha tenido que dar marcha atrás en grandes proyectos en baterías en EEUU, entre otros motivos, por la poca simpatía hacia la transición verde de la Administración Trump, pero sigue confiando en crecer allí. Primero, porque Acciona lidera proyectos concesionales de alta complejidad técnica y tiene oportunidades en desalación; y segundo, porque tras China, EEUU será el mayor mercado de nueva capacidad renovable hasta 2030... y eso se refleja en la cartera de proyectos de Acciona Energía y del fabricante de aerogeneradores Nordex (donde Acciona controla el capital y la gestión, pero aún manda, y mucho, la familia alemana Quandt). Y España (y más ahora que gobierna el socialista Pedro Sánchez) “sigue siendo un mercado clave”, donde “los retos en energía, infraestructuras y agua son ya claramente sistémicos: redes eléctricas saturadas, falta de almacenamiento y flexibilidad, trámites administrativos lentos y una planificación que no acompasa el ritmo de la electrificación y la transición energética”. Y en agua, hay que afrontar “el estrés hídrico, el envejecimiento de las infraestructuras y las pérdidas en redes”, aspectos que exigen “impulsar la reutilización y una desalación más eficiente, acompañadas de marcos tarifarios que incentiven la inversión y refuercen la resiliencia del sector agrícola”.












