Tras conocerse la propuesta que ha hecho España de cara a la reforma del mercado mayorista de electricidad de la UE, fuentes del sector eléctrico han referido que Pedro Sánchez quiere volver al Marco Legal y Estable. Es decir, aquel que estuvo vigente entre 1988 y 1997, es decir, en la mayoría de los años de la etapa felipista.

Las eléctricas coinciden con lo que ya hemos adelantado en Hispanidad. Esta propuesta que sale del Gobierno Sánchez y más en concreto del Departamento que dirige la vicepresidenta ‘sandía’, Teresa Ribera, pretende convertir al Ejecutivo en el comprador único de toda la energía y que sea también el que fije su precio de compra y de venta. Es más, las eléctricas consideran que la propuesta también refleja cierta ideología y que España apuesta más por intervenir el mercado marginalista, mientras Europa se decanta más por el hecho de que siga funcionando de acuerdo a las leyes de mercado.

En el marco del Spain Investors Day, organizado por Estudio de Comunicación, Ribera ha defendido que la propuesta española apuesta por la estabilidad de precios y la predecibilidad. Asimismo, la vicepresidenta ecológica ha destacado la importancia de “una transición justa y verde hacia un nuevo modelo de industria energética, cumpliendo con las expectativas sociales y con la innovación como ejes vertebrales de todas las decisiones institucionales”. En esta transición, ha insistido en la apuesta a lo grande por el hidrógeno verde, con una inversión de 8.900 millones de euros en proyectos hasta 2030, lo que supone que España representa el 20% de los proyectos mundiales en este negocio, sólo por debajo de EEUU. Y preparen los bolsillos, porque gran parte será vía subvenciones públicas, porque a día de hoy el hidrógeno verde es una ruina, como lo fueron en su día los paneles solares y los molinos de viento (recuerden las generosísimas primas que les dio José Luis Rodríguez Zapatero, disparando el déficit de tarifa a casi 30.000 millones de euros, una deuda que conlleva interesen y que tardaremos años en acabar de pagar -en 2021 cerró en 12.182 millones-).

El CEO de Endesa, José Bogas, señala que “el sector eléctrico está experimentando una reconversión industrial sin precedentes, y es responsabilidad del Estado promover escenarios estables para que podamos dar pasos hacia el futuro”. Es decir, alude a la inseguridad jurídica, algo que ha criticado muchas veces Ignacio S. Galán, presidente de Iberdrola

José Bogas

 

En el mismo foro, el CEO de Endesa, José Bogas, ha señalado que “el sector eléctrico está experimentando una reconversión industrial sin precedentes, y es responsabilidad del Estado promover escenarios estables para que podamos dar pasos hacia el futuro”. Es decir, ha aludido a la inseguridad jurídica que se está generando en nuestro país con tantos cambios normativos en el sector energético, algo que también ha criticado en muchas ocasiones el presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio S. Galán.

Y dentro de estos cambios normativos y regulatorios, no pueden olvidar el nuevo ‘impuestazo’ a las energéticas (petroleras, eléctricas y gasistas), que gravará el 1,2% de su cifra de negocios... para recaudar unos 2.000 millones de euros, un 10% menos de lo que el Gobierno Sánchez preveía en un principio. Las petroleras ya han denunciado la incongruencia del Ejecutivo por penalizarles, desincentivar inversiones y hacer peligrar la transición y desde el sector eléctrico se insiste en que recurrirán dicho ‘impuestazo’ ante los tribunales y se apunta que podría suponer que paguen por en el Impuesto de Sociedades un tipo efectivo no del 25% sino del 40%. Y luego que venga nuestro armero a decirles que tienen “beneficios caídos del cielo” y que no contribuyen... pues parece que lo hacen y lo harán mucho más que los miembros del Gobierno: por segundo año consecutivo, sus miembros socialistas y comunistas se han subido el sueldo..., a pesar de la crisis económica y la elevada inflación que estamos sufriendo todos los españoles.