Energías de Portugal (EDP) no brilla, pese a aumentar el beneficio neto (+9%) en el primer semestre. Y es que este incremento es inferior al registrado en el primer trimestre (+23%) y se ha producido mientras el Ebitda ha caído un 10% por el tropiezo de su joya de la corona, EDP Renovables (EDPR) y la meteorología adversa de EEUU.

La energética portuguesa, que tiene como principal accionista a los chinos de CTG (dueños del 19,03% del capital), ha ganado 343 millones de euros hasta junio, lo que supone un 9% más que hace un año. Su Ebitda ha caído un 10%, a 1.692 millones, y el Ebitda recurrente ha sido de 1.678 millones (-6%), destacando que el negocio de renovables ha aportado 1.007 millones (-7%) por las condiciones adversas de la meteorología y retrasos en la entrada en operación de algunos proyectos en EEUU, pese a que la generación hidráulica en España ha compensado parte del impacto negativo, y el de redes aportó 587 millones (+33% incluyendo la integración de Viesgo en España).

EDP ha incrementado su deuda financiera neta un 8% desde el cierre de 2020, hasta los 13.185 millones

Eso sí, EDP ha incrementado su deuda financiera neta un 8% desde el cierre de 2020, hasta los 13.185 millones. Además, hace unas semanas, se conoció que había ingresado 503 millones con la venta de los derechos de cobro de casi un tercio del déficit tarifario de 2021 en Portugal, que se suman a los 271 millones que recibió tras vender un 15,5% de dicho déficit el pasado diciembre.

Por su parte, EDPR no se recupera. Tras el tropiezo entre enero y junio, ha visto reducido su beneficio neto en el primer semestre un 44%, hasta los 142 millones, y los ingresos han bajado un 6%, a 856 millones. Por su parte, su Ebitda ha caído un 13%, a 654 millones por el impacto de las ventas, el menor precio de ventas, las divisas y fenómenos meteorológicos adversos en EEUU en el primer trimestre. Y continúa con su plan de rotación de activos para generar valor.