
Duro Felguera ha tenido un gran martes bursátil, pues su cotización se ha disparado un 36,59%. Así ha reaccionado el mercado (por tanto, los inversores) a que haya dejado las pérdidas y haya obtenido un beneficio de 241,6 millones de euros en el primer semestre, pese a menores ingresos.
El mercado también ha aplaudido que la ingeniería asturiana haya logrado un proyecto en México (en concreto, participar en una central de ciclo combinado de 1.000 megavatios) que es clave para su futuro. Un contrato denominado Proyecto Tula por un importe de 210 millones que someterá a la votación de sus accionistas en una junta extraordinaria que celebrará el próximo 18 de septiembre y donde tendrá como socio a Mota-Engil México, uno de sus accionistas.
Recuerden que Duro Felguera está controlada en un 80,452% por José Miguel Bejos y Mota-Engil México (propiedad al 51% de la constructora portuguesa Mota-Engil y en un 49% del grupo mexicano Prodi). En los últimos años se ha caracterizado por ser una empresa muy necesitada de ayudas públicas: en marzo de 2021, el Gobierno le otorgó un rescate de 120 millones del fondo para empresas estratégicas de la SEPI (el cual se nutrió con fondos europeos), pero aún no lo ha devuelto y tendrá más flexibilidad para hacerlo: será a tipos de mercado y a amortizar hasta 2035. Asimismo, recibió 6 millones del Principado de Asturias. Pero todo lo anterior no bastó y a finales de 2024 pidió el concurso de acreedores, la SEPI barajó entrar en su capital, pero al final, el juez homologó su plan de reestructuración y Prodi puso más dinero.
Ahora la ingeniería asturiana se ha llevado una alegría en los resultados semestrales, sobre todo, en lo que a resultado neto se refiere. Es cierto que sus ingresos han caído desde 116 millones a 31 millones, pero el resultado bruto de explotación (ebitda) y el neto han vuelto a terreno positivo, situándose en 5,13 millones y 241,6 millones, respectivamente. En esta última cifra han influido los efectos de la ejecución del plan de reestructuración, la homologación de deuda y la cancelación de contingencias y provisiones por litigios por 235 millones.
Y a la alegría en resultados, se ha sumado el subidón bursátil y el contrato logrado en México para participar en uno de los mayores proyectos eléctricos del país. Se trata del Proyecto Tula, una central de ciclo combinado en la que Duro Felguera contaría con un contrato que supone la séptima parte de la inversión total. También podrá crecer a través del Proyecto Escolín, una planta de fertilizantes en México. Se nota, y bastante, que hay mexicanos en el accionariado de la ingeniería asturiana. “Los resultados del primer semestre, con la vuelta al ebitda positivo, reflejan los efectos de la reestructuración en el plano financiero y sientan las bases para nuevos proyectos. Tula es la primera muestra concreta de esa nueva etapa”, ha destacado su presidente ejecutivo, Eduardo Espinosa.











