La Audiencia Provincial de Madrid, concretamente la Sección 15, ha desestimado el recurso presentado por los abogados de Begoña Gómez contra la absolución de Pilar Baselga quien, en noviembre de 2022, la llamó ‘Begoño’ y aseguró que la Complutense la despidió por estar relacionada con una cuestión de narcotráfico en Marruecos.

Baselga realizó estas declaraciones, como hemos dicho, en noviembre de 2022, en el canal de TDT Distrito TV, del empresario y periodista Jesús Ángel Rojo. Unas declaraciones que se viralizaron en redes sociales y que provocaron la querella presentada por Begoña Gómez contra Baselga, en febrero de 2023. La esposa de Pedro Sánchez, para quien estas declaraciones son falsas, acusaba a Baselga de injurias y calumnias graves con publicidad, y pedía para ella dos años de prisión, una indemnización de 100.000 euros y una multa de 21.000 euros.

Pero la tertuliana fue absuelta en primera instancia y ahora, en segunda, por las tres magistradas que integran la Sala número 15 de la Audiencia Provincial de Madrid. La cuestión es importante.

¿Qué argumenta la Audiencia? En primer lugar, que Begoña Gómez sí debe ser considerada una persona de relevancia pública, a pesar de no ostentar un cargo político ni desempeñar funciones públicas electivas o gubernamentales. Y claro, ser un personaje público implica que el ámbito de protección de su derecho al honor, intimidad o propia imagen está más limitado que el de los particulares. Esas críticas o comentarios entran, por tanto, en el ámbito del interés general, donde los límites a la libertad de expresión y de información son más amplios porque contribuyen a la formación de la opinión pública.

La Audiencia, no obstante, califica las expresiones de Baselga como “muy desafortunadas, inapropiadas e incluso potencialmente lesivas para el honor de la perjudicada”. De esta manera, para que fueran consideradas un delito de injurias, “no basta con la mera incorrección o mal gusto de las expresiones empleadas, sino que se exige un plus de antijuridicidad” que no tienen. Por eso, la respuesta jurídica no puede ser penal, sino, en todo caso, civil.

Como decimos, esto es importante porque uno de los casos más relevantes dentro de las tramas que acechan al presidente Sánchez y a la propia Begoña es el caso del África Center, que nunca se llegó a investigar. A lo mejor ahora, tras la sentencia de la APM, alguien se anima a tirar del hilo.

Resumiendo: Begoña dirigió el IE África Center (un centro académico del Instituto de Empresa) entre 2018 y 2022, periodo en el que firmó un acuerdo con Wakalua, filial de Globalia, propietaria de Air Europa, rescatada por el Gobierno con 475 millones de euros.

El montante económico del acuerdo entre el IA África Center y Wakalua ascendía a 40.000 euros anuales. Según declaró la directora de RRHH del IE al juez Peinado, recibió órdenes directas de Juan José Güemes, entonces presidente del Centro de Emprendimiento e Innovación del IE Business School para contratar a Begoña, a pesar de que no constara ningún proceso de selección ni valoración previa de su CV.

Según declaró la directora de RRHH, la esposa del presidente Sánchez, ni estaba obligada a ir presencialmente a la oficina ni tenía que rendir cuentas a nadie y desveló que el sueldo de Begoña era de 55.000 euros anuales por una jornada de 40 horas semanales. La defensa de Gómez alegó que ese contrato se remonta a 2017, cuando Sánchez aún no era presidente del Gobierno y que su nombramiento respondió únicamente a criterios profesionales y de experiencia. Vamos, que la habrían contratado igualmente, con esas mismas condiciones, aunque no viviera en La Moncloa, ¿comprenden?

¿Quién es Pilar Baselga? Es una historiadora del arte con un máster en Arte Moderno por la Universidad de la Sorbona de París. Además, tiene un diploma de Estudios Avanzados en Historia del Arte por la Complutense. En 2017 publicó “Arte, profanación y magia negra”, una obra donde analiza la desacralización del arte occidental. Fundó la Univeritas Libre Hispánica, un sistema de educación alternativo -en casa- para contrarrestar lo que ella misma llamaba el “adoctrinamiento oficial” en religión católica, historia y economía. En 2020 le cerraron el blog “No morir idiota” por criticar la pandemia del Covid.