Es cierto que no es la primera vez que Deutsche Telekom explora la posibilidad de una integración total con su filial estadounidense T-Mobile, auténtico motor del Grupo del que actualmente controla el 53% del capital. De momento no lo ha conseguido y está por ver que esta última sea la definitiva.

Como hemos dicho, Deutsche Telekom posee el 53% del capital de T-Mobile. El resto se lo reparten entre SoftBank (4,1%), grandes fondos como Vanguard (3,9%) y BlackRock (3,5%), entre otros, y accionistas particulares. Se da la circunstancia, y no es cosa menor, de que el valor de la filal es mayor que el de la matriz. T-Mobile vale en bolsa unos 215.300 millones de dólares (unos 183.600 millones de euros), frente a los 135.500 millones de euros de Deutsche Telekom.

La manera de fusionar ambas telecos sería, según Bloomberg, que es la que ha adelantado la noticia, mediante una sociedad holding que absorbería tanto la matriz alemana como su filial estadounidense. Si se lleva a cabo, estaríamos hablando de la teleco más grande de Europa y una de las mayores del mundo.

El proyecto, en todo caso, estaría en una fase muy preliminar y para su culminación necesitaría, entre otros, los permisos de los gobiernos correspondientes. Se entiende que contaría con el sí de Berlín, toda vez que el Estado germano, además de controlar el 28% de Deutsche Telekom tiene poder de veto.

Y todo esto es bello e instructivo porque sería la tercera gran operación del sector europeo, de los últimos meses. Hemos visto cómo Orange ha adquirido el cien por cien de Masorange, en España y cómo Telecom Italia va camino de la nacionalización. ¿Dónde queda Telefónica? y, sobre todo, ¿cómo queda?

La Comisión Europea parece dispuesta a abrir la mano para facilitar las fusiones transfronterizas, si atendemos a las recientes declaraciones de Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva. Por cierto, da gusto escucharla hablar en inglés: se le entiende todo.

Ahora bien, la relajación de normas para facilitar fusiones entre telecos europeas no beneficia a Telefónica, más bien lo contrario. ¿Qué impediría a Deutsche Telekom comerse al operador español? Telefónica vale 22.000 millones en bolsa frente a los 135.500 de Deutsche Telekom. Menos mal que la Sepi controla el 10%... y no es ironía.

Pero entonces, volvemos a la misma pregunta: ¿En qué situación queda Telefónica tras los últimos movimientos de Orange, Telecom Italia y Deutsche Telekom? Porque la supuesta compra de Vodafone España no sólo no arreglaría nada sino que lo empeoraría.