El creciente caos ferroviario preocupa poco al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, el socialista Óscar Puente, como bien saben, a quien le gusta mucho más ‘trabajar’ en la red social X criticando a PP, jueces, periodistas y empresas. Claro que dicho caos tampoco inquieta al presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ni a los sindicatos UGT y CCOO, que sorprendentemente, piden que suban los sueldos de directivos de Renfe.

Esto resulta llamativo porque estos sindicatos suelen reclamar lo contrario con los altos directivos y pedir que aumenten los salarios de la plantilla. Claro que esto último ya se puede decir que lo han conseguido porque subirán un 4,5% para 2027 y un 2% en 2028, y se consolidará parte del sueldo variable en complemento fijo, tras haberse aprobado el IV convenio colectivo el pasado 29 de julio.

Desde UGT y CCOO se ha enviado una carta, a la que ha accedido The Objective, donde trasladan su “preocupación por la estructura retributiva de la compañía” y que las mejoras del nuevo convenio “están generando una progresiva reducción de las diferencias retributivas entre puestos con distintos niveles de responsabilidad”. “Entendemos que los puestos que asumen funciones de organización, coordinación de recursos, gestión de equipos y responsabilidad sobre resultados deben contar con un reconocimiento económico acorde con el nivel de exigencia, dedicación y responsabilidad que implican”, subrayan.

Claro que no sólo llama la atención la curiosa petición de UGT y CCOO sino su silencio ante algunos casos de enchufismo que han surgido en Renfe y Adif en los últimos años. En el caso del operador ferroviario, en septiembre de 2024, se fichó al hijo de Lucas Calzado, director general de Organización y Talento, seis meses después del ascenso de este último. Tras la dimisión del secretario general, Joaquim Hortalà, por discrepancias con Fernández Heredia, se han rebajado los requisitos del sustituto (ya no debía ser abogado del Estado) y se ha elegido a José María Vicent, un abogado afín al presidente de Renfe con el que coincidió en el Ayuntamiento de Madrid cuando este último era director general de la EMT. Asimismo, en Renfe se ha lanzado una oferta para cubrir el cargo de responsable de Asuntos Legales y Coordinación de Asesoría Jurídica que sí debe ser abogado del Estado y dependerá de Vicent. Y en Adif, que se está negociando el nuevo convenio colectivo, se ha fichado como jefe de estaciones en Arabia Saudí al hijo de Concepción Casillas, directora general de Gestión de Personas, Estrategia y Seguridad, según informa The Objective. Además, hay otros casos de enchufismo en el gestor público de infraestructuras ferroviarias, donde trabajan: los dos hijos del exconsejero y actual vicesecretario general de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT, Pedro Aller; así como la pareja y el hermano del director general de Planificación, Proyectos y Construcción, Luis Llamas.

Por cierto, hablando de nombramientos, en Renfe se ha fichado a Carles Montaña como nuevo director de Emergencias Operativas y Seguridad, pero no tiene experiencia en el sector ferroviario sino en el de comunicación y asuntos públicos como profesional independiente. Él mismo se define como asesor y formador “especializado en comunicación corporativa, gestión de crisis, reputación y oratoria”. Y todo esto algo más de seis meses después del trágico accidente ocurrido en Adamuz en el que murieron 46 personas y cuando se han superado las 1.000 averías en la red de Adif el pasado junio. Recueerden que hace casi un año, el ministro Puente fichó al socialista Ismael Bosch, su jefe de gabinete y responsable de redes sociales cuando era alcalde de Valladolid, como nuevo consejero de la filial Renfe Viajeros.