CIE Automotive no frena y continúa sorteando la crisis mundial del sector del automóvil. Por tanto, sigue haciendo sonreír a sus principales accionistas (las familias Riberas, March y Egaña) y a su presidente, Antonio María Pradera, tras lograr récords de ingresos y beneficio en el primer semestre.

La compañía está controlada en un 15,693% por el holding de la familia Riberas (Acek Desarrollo y Gestión Industrial), que aquí sonríen más que en el fabricante de componentes metálicos para el automóvil Gestamp, del que controla el 75,023% del capital y donde los ingresos. Tras los Riberas, en el accionariado de CIE están: Corporación Financiera Alba (el vehículo inversor de los March), con un 10%; Elidoza Promoción de Empresas (sociedad de la familia Egaña), con otro 10%; Antonio María Pradera, con otro 10%; el fondo de inversión Fidelity, con un 7,353%; y la sociedad vasca de actividades financieras, asesoramiento económico y gestión patrimonial Addvalia Capital, con un 5%. Además, el fabricante automovilístico indio Mahindra ha salido definitivamente de su capital el pasado mayo. 

La multinacional vasca de componentes de automoción ha registrado una facturación histórica de 2.103,8 millones de euros hasta junio, y acumula ya un crecimiento anual de ventas del 9,3% frente al de un mercado en descenso (-1%). De esa cifra récord, Europa ha aportado el 39,9% de los ingresos; Norteamérica, el 25,7%; India, el 16,8%; Brasil, el 12%; y China, el 5,6%. Todo ello en un sector donde la producción automovilística evoluciona de forma moderada y con fuertes diferencias entre regiones: en Europa y Norteamérica mantienen volúmenes estables, mientras en India y Brasil continúan siendo los principales motores de crecimiento.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha pasado de 379,1 millones a 401,1 millones, lo que supone un margen sobre ventas del 19,1%. El resultado neto de explotación (ebit) ha crecido de 286 millones a 300,5 millones, lo que representa un 14,3% de margen sobre ventas. Y el beneficio neto ha escalado al récord de 191,3 millones, frente a la cifra de 185,9 millones obtenida en el primer semestre de 2025.

La generación de caja operativa ha ascendido a 275,1 millones, lo que permite continuar financiando la inversión en crecimiento y la creciente retribución al accionista, al tiempo que se mantiene un nivel de endeudamiento estable. De hecho, la deuda financiera neta y la deuda financiera ajustada se han incrementado ligeramente, hasta 962,4 millones y 945,2 millones, respectivamente.

Unos resultados que han confirmado que, “tras varios años de ejecución consistente, hemos consolidado un modelo industrial sólido, capaz de generar crecimiento rentable, márgenes líderes en el sector y altos niveles de caja”, ha señalado su CEO, Jesús María Herrera. “Tenemos la seguridad de contar con las capacidades, el posicionamiento industrial y el equipo necesarios para avanzar con solidez en nuestra hoja de ruta estratégica 2026–2027 y seguir comprometidos con la creación de valor sostenible”, ha añadido.