
El petróleo, por ahora, ni ha disparado ni ha hundido su precio, tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Y es que el barril de Brent -de referencia en Europa- ha empezado este lunes con un ligero descenso en su cotización del 0,5%, a 60,42 dólares, y a medida que han pasado las horas se ha movido un poco al alza, situándose en 60,86 dólares; mientras que la variedad West Texas Intermediate (WTI) -de referencia en EEUU- avanzaba un 0,6%, a 56,96 dólares.
Estas cifras reflejan que el fracking de EEUU sigue siendo rentable. Asimismo, las petroleras estadounidenses y de servicios de dicho sector han anticipado subidas en la negociación previa a la apertura de Wall Street. En las horas premercado, la cotización de Schlumberger se disparaba más de un 9%; la de Halliburton lo hacía un 8,9%; las Chevron y ConocoPhillips lo hacían más de un 7%; y la de ExxonMobil aumentaba un 4%; por ejemplo.
Tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por parte de EEUU, ha surgido un periodo de incertidumbre en el país, sorprendiendo que Donald Trump haya designado a Delcy Rodríguez para liderar la transición que supervisará EEUU para garantizar la estabilidad. Por el momento, se mantendrá el embargo al petróleo venezolano que fijó EEUU desde el pasado marzo. Eso sí, Trump ya ha avanzado que a futuro los ingresos petroleros servirán para financiar la operación y se reconstruirá la infraestructura con inversión de empresas estadounidenses.
Los analistas del Banco Sabadell han señalado que una transición ordenada en Venezuela sería positiva para Repsol, pues, a medio plazo, cabe esperar que se puedan levantar los embargos actuales a la exportación de crudo desde Venezuela. Este lunes, la cotización de Repsol sube un 2,22% este lunes. Recuerden que desde el bloque comercial que impuso Trump el pasado marzo, la compañía multienergética que preside Antonio Brufau y tiene como CEO a Josu Jon Imaz no puede exportar hidrocarburos venezolanos, una actividad que hacía como compensación de las deudas que tenía PDVSA con la compañía española. Eso sí, los analistas del Banco Sabadell han subrayado que Repsol ha ido reduciendo su exposición patrimonial a Venezuela en los últimos años y ya sólo supondría unos 330 millones de euros (lo que equivale al 2% de su capitalización, que en total asciende a casi 19.000 millones), y que también ha rebajado la deuda con PDVSA, que ya sólo sería de unos 370 millones. Los analistas del Banco Sabadell también han referido que la principal presencia de Repsol hoy en Venezuela se concentra en el proyecto Cardón IV, donde ha ido reduciendo capex al tiempo que la generación de caja de la producción allí es muy reducida. Actualmente, la producción en Venezuela -principalmente de gas- supondría cerca del 4% de la producción total anual frente a unas reservas probadas, en fase de desarrollo, de casi el 15% del total.
Recuerden que desde el pasado marzo, Imaz ha hablado de “diálogo abierto” con la Administración Trump y de buscar mecanismos para seguir con la actividad en Venezuela












