La política, como todo, la hacen las personas. Lo más sorprendente, lo negativo, de la rueda de prensa del sábado de Donald Trump, tras la captura de Nicolás Maduro, son sus palabras de desprecio hacia Corina Machado, quien, según el presidente norteamericano, no tiene el apoyo ni cuenta con el respeto del pueblo venezolano.

Lo segundo peor es la presunta confianza de la Casa Blanca en Delcy Rodríguez, la vicepresidenta de Maduro, a la que, en teoría, se le permitiría liderar la Transición hacia la Democracia.

Señor Trump, lo primero las personas: María Corina Machado es de fiar, la señora Delcy, no. A estas alturas, ni José Luis Ábalos se fía de ella.