
Decíamos que el caos ferroviario no mengua en España y el ministro Óscar Puente sigue sin solucionarlo, pues prefiere ‘trabajar’ en la red social X, cargando contra todos (PP, jueces, periodistas y hasta empresas). La penúltima muestra se ha visto esta mañana, cuando una avería por falta de tensión en la catenaria ha afectado al AVE entre Madrid y Galicia. Y en el entretanto, Talgo y Renfe han firmado la paz al conflicto que tenían abierto desde hace más de dos años... y en parte, correrá a costa del contribuyente.
Vayamos por partes, empezando por el caos ferroviario. En esta ocasión, la avería ha sido por falta de tensión en la catenaria entre La Gudiña (Orense) y Puebla de Sanabria (Zamora), afectando a la circulación del AVE Madrid-Galicia durante varias horas y que se ha restablecido al mediodía. Una avería más que no ayuda a que la alta velocidad española recupere su prestigio. Eso sí, por ahora, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible guarda silencio en X, pero la semana pasada no tuvo ningún reparo en detallar que el episodio de caos vivido en el AVE Madrid-Sevilla (que provocó varias horas con los trenes sin circular y pasajeros tirados en varias estaciones y teniendo que hacer noche en las mismas) se debió a la caída de un cable de alta tensión... y llegó a culpar a Endesa.
En paralelo, se ha conocido que Talgo y Renfe han firmado la paz... y decimos que, en parte, correrá a costa del contribuyente: en el fabricante ferroviario ha entrado tanto el Gobierno vasco como el Estado español (vía SEPI) y el operador público ferroviario es 100% de capital estatal. Recuerden que su conflicto empezó hace años por los retrasos en las entregas de los trenes de alta velocidad de la serie 106 (pertenecientes a la familia Avril) que se preveían en un contrato firmado en 2016 y 2017 por 674 millones de euros, y al que se sumaban otros 800 millones en mantenimiento. Sin embargo, las entregas se fueron retrasando y Renfe no recibió las primeras unidades hasta abril de 2024, y en diciembre de ese mismo año, impuso una multa de 116 millones de euros a Talgo por los citados retrasos, lastrando sus cuentas.
Ahora, el operador público ferroviario y el fabricante ferroviario vasco han llegado a un acuerdo que pone fin a su conflicto, pero será el primero el que empezará pagando. En concreto, Renfe abonará los pagos pendientes de los trenes Avril y liberará la mayoría de los avales vigentes, concretamente unos 200 millones, en los próximos tres meses. Asimismo, pagará 132 millones a Talgo por la transformación a rodadura desplazable de 15 trenes Avril de ancho fijo, para aumentar la versatilidad y la capacidad operativa de su flota en distintas rutas. Además, se incrementará un 29% el precio del mantenimiento que realiza Tarvia, la sociedad conjunta que tienen Talgo y Renfe, y este último será el encargado de comprar todos los repuestos que necesite Tarvia para sus tareas de mantenimiento de trenes. Y se ha planificado la recepción de trenes por parte de Renfe.
Sin embargo, el fabricante ferroviario que preside José Antonio Jainaga (quien también es presidente de la siderúrgica vasca Sidenor) tendrá más plazo para pagar a Renfe. En concreto, no empezará a abonar las penalizaciones por los retrasos en las entregas de los Avril hasta 2032 y lo hará de forma progresiva durante los seis años siguientes, hasta 2037. Y claro, el mercado ha aplaudido: la cotización sube un 4%.
Y en paralelo, Renfe no está exento de polémicas. Ha tenido que paralizar unas oposiciones, tras varias denuncias y ha pedido ayuda a la Abogacía del Estado para comprobar si existieron irregularidades, pues se difundió parte del examen. Eso sí, los que han aprobado niegan cualquier irregularidad y rechazan la repetición del examen. Además, en el operador público ferroviario ha dimitido su secretario general, Joaquim Hortalà, por discrepancias con el presidente, Álvaro Fernández Heredia,... que nombró el ministro Puente.












