Ya saben que el ministro Óscar Puente prefiere ‘trabajar’ mucho más en la red social X (donde carga contra todos, especialmente el PP, periodistas y jueces, y ahora también empresas) que solucionar el creciente caos ferroviario, y ya hasta la CNMC advierte de las numerosas incidencias. Y por si esto no basta, la semana empieza con una huelga de Renfe, convocada por un sindicato minoritario, pero no para protestar por el citado caos, sino por “el abandono premeditado del servicio de Mercancías” y la entrada de socios privados.

El titular de Transportes y Movilidad Sostenible sigue mirando para otro lado, pese a los numerosos retrasos y averías en el ferrocarril y a la deficiencia en el mantenimiento de las vías, que han acabado provocando 47 muertos en los últimos meses (46 en el trágico accidente de Adamuz y un maquinista al caerle un muro en Gelida). Además, también se ha cargado el prestigio que tenía la alta velocidad española.

Sin embargo, el regulador de la Competencia no puede hacer lo mismo que el ministro. De hecho, este lunes, ha referido que las incidencias (cortes de vía, limitaciones de velocidad, reducción de circulaciones, etc.) han condicionado la prestación de servicios, reduciendo la oferta y la demanda en el primer trimestre. Esto se ha podido ver, especialmente, en alta velocidad, donde se han registrado 8,05 millones de viajeros hasta marzo, un 21% menos que hace un año.

Una caída que, sobre todo, se explica por desplome del 61% en el trayecto Madrid-Málaga/Granada, tras el accidente en Adamuz y el desprendimiento de un talud Le siguió el de Madrid-Sevilla, con un 27% menos de viajeros; y el de Madrid-Barcelona, con un 17% menos. Al mismo tiempo, han descendido los viajeros de Media Distancia y de Cercanías, así como la actividad del transporte de mercancías (-13%), situándose en “niveles cercanos al mínimo registrado durante la pandemia en 2020”. Más incidencias y menos viajeros, pese a que los precios medios en los corredores de Larga Distancia Alta Velocidad han sido entre un 33% y un 42% .más bajos que antes de la liberalización ferroviaria.

En paralelo, la semana comienza con una huelga en Renfe, convocada por un sindicato minoritaria (Sindicato Ferroviario), cancelando 320 trenes de Larga Distancia, Media Distancia y Cercanías, en plena primera operación salida del verano. Los servicios mínimos fijados por el Ministerio que dirige Puente han sido del 73% en alta velocidad y larga distancia, del 65% en media distancia y en Cercanías del 75% en hora punta y del 50% en el resto. Desde el operador ferroviario ha señalado que el impacto ha sido “muy limitado”. Claro que el paro de 24 horas convocado por el Sindicato Ferroviario no ha sido por los numerosos casos de caos ferroviario, sino por lo que consideran “el abandono premeditado del servicio de Mercancías” y critican la entrada de socios privados en dicha división (recuerden que se va a crear una sociedad conjunta entre Renfe y Medway -filial de MSC-). Y ojo, habrá una segunda jornada de huelga el próximo 15 de julio, en una nueva operación salida para las vacaciones veraniegas. 

Y todo esto en un contexto delicado políticamente para el PSOE por la creciente corrupción sanchista. De hecho, ya ha comenzado a sonar el nombre de Salvador Illa como posible sustituto de Pedro Sánchez y también el de Óscar Puente, aunque la opción de este último es menos viable que la del catalán.