Cabify no tuvo un 2025 del todo bueno, a la luz de sus resultados. Es cierto que elevó sus ingresos un 10,7%, pero vio reducirse su rentabilidad. Por tanto, una mala noticia para sus accionistas, entre los que figuran: la empresa japonesa de comercio electrónico Rakuten (47% del capital); Beatriz González, hija del banquero y expresidente del BBVA, Francisco González -más conocido como FG; Francisco José Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp, así como primer accionista de GAM y a través del holding de su familia también serlo en Gestamp y de CIE Automotive, entre otras empresas; Rosauro Varo; Mutua Madrileña y hasta el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

La plataforma española de multimovilidad ha cerrado 2025 con unos ingresos de 835 millones de euros, lo que supone un 10,7% más que el año anterior. Sin embargo, su resultado bruto de explotación (ebitda) ha bajado un 8,8%, hasta 27,5 millones.

Cabify también ha destacado que ha invertido 23,3 millones en I+D+i, alcanzando una cifra acumulada de 81,7 millones entre 2022 y 2025. Asimismo, ha presumido de haber reducido en 5.497 las toneladas de CO2, destacando España, donde el 98% de los viajes ya se realizan en vehículos ECO o cero emisiones y donde el número de kilómetros recorridos en vehículos cero emisiones se ha disparado un 180%. 

Su fundador y CEO, Juan de Antonio, ha señalado que “la confianza de nuestros pasajeros, conductores colaboradores, clientes corporativos y de toda nuestra cadena de valor es la mejor evidencia de que en el centro de nuestras decisiones está la ambición de mejorar las ciudades, trayecto a trayecto”. “Seguiremos invirtiendo en una movilidad más eficiente, sostenible y accesible, apostando por la calidad y la competitividad en cada uno de los seis mercados en los que operamos (en alusión a España, Chile, Argentina, Perú, Colombia y Uruguay), creciendo localmente con el equipo que ha hecho posible este impacto”, ha añadido. 

Conviene recordar que a final de este año se podrán ver en la Comunidad de Madrid los primeros robotaxis, en concreto, entre 50 y 100 vehículos con nivel 5 de conducción autónoma (el más alto que no requiere conductor y funciona mediante una serie de sensores y dispositivos) de las plataformas Uber, Cabify y Bolt